¡Ohhhh, siiii! Orgasmo científico

Si, asumamos que el asunto de las ondas gravitacionales es complejo, y eso que en AstroAndalus ya te lo contamos en esta entrada del blog. De hecho, ya el mismo Albert Einstein predijo que, aunque estaba seguro de que las mismas existían, jamás tendríamos tecnología suficiente como para detectarlas… pero se equivocó. Hace apenas un año que se anunció su detección y desde entonces ya han sido varios los ensayos positivos que ratifican que somos capaces de “escuchar” el universo.

Resumiendo, y simplificando muchísimo, se puede decir que determinados fenómenos extremadamente energéticos en el universo provocan oscilaciones a modo de ondas que distorsionan el espacio de igual manera a como una piedra provoca ondas en la superficie de un lago cuando la tiramos. Esas ondas se desplazan estirando y contrayendo todo el espacio a su paso, de tal forma que, aunque no nos demos cuenta (debido a que las variaciones son ínfimas) todo nuestro entorno, nuestra casa, la mesa que tenemos delante, el espacio que hay entre tu perro y tu mismo, se contrae y se dilata, a veces estás un pelín más cerca de tu perro y a veces un pelín más lejos… algo absolutamente imperceptible. Pero por poco que sea, esto es así, y como ahora sabemos, el espacio se deforma debido a las ondas provocadas por fenómenos muy energéticos del universo, como la colisión entre agujeros negros o estrellas de neutrones.

La detección de las ondas gravitacionales se puede equiparar a la invención del telescopio, literalmente tenemos un instrumento nuevo con el cual podemos estudiar cosas nuevas, y esto abre todo un campo nuevo de la astrofísica que a saber dónde nos lleva en términos de conocimiento y tecnología en el futuro… sencillamente da vértigo.

Pero si tuviéramos que definir con algún término la sensación experimentada ayer por todas las personas que aman y sienten pasión por la ciencia con un nuevo anuncio en torno a las ondas gravitacionales, sin lugar a dudas sería “orgasmo”. Porque el pasado lunes se anunció que por primera vez se había podido observar algo que previamente se había detectado con LIGO (el consorcio que opera el instrumento que capta las ondas gravitacionales desde EEUU). Y es que por primera LIGO captó una onda gravitacional, predijo su procedencia en una galaxia a 130 millones de años luz, mandó una alerta intencional para que multitud de observatorios apuntaran sus telescopios a esa zona y… ¡¡oh si, ohhhhhh siiiiii!!! ¡¡se pudo ver TODO el proceso de colisión entre dos estrellas de neutrones desde el principio!! Durante varios días se observó ese punto y se vio como en distintas longitudes de onda, incluyendo la de radio, se recibía información de este acontecimiento tan sobrecogedor. Más de 3.500 personas participaron en algo sin precedentes que permitió obtener una información para la ciencia sobrecogedora ¡incluso se pudo calcular la constante de Hubble que mide la expansión del universo por primera vez sin ayuda de telescopios!!

Pasarán días, semanas, meses y años mientras se termina de analizar todo esto, es un golpe de suerte que ha tenido lugar años antes de lo que se pronosticaba.

El funcionamiento de LIGO es tan complejo que es lo más parecido a la simple magia, e incluso las personas que nos dedicamos a la ciencia tenemos que recurrir a algo que casi podría tener un símil en lo que se conoce como un acto de fé, y es que vivimos un momento apasionante en la historia de la ciencia en el que somos capaces de medir y registrar cosas que casi no nos creemos que seamos capaces de medir y registrar 😊

Se acaba de abrir toda una nueva rama de la ciencia que puede cambiar toda nuestra comprensión del universo e incluso nuestro desarrollo tecnológico a largo plazo… ¡¡¡¡¡ohhhhh siiiiiiii, ohhh siiiiiii!!!!!!!!

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