Turismo rural y astronomía

Antes de comenzar el artículo, permitidnos comentar que, aunque el mejor lugar para realizar actividades de observación del cielo nocturno es alejándose de la luz de las ciudades, eso no significa que no se pueda hacer astronomía desde la ciudad. De hecho en AstroÁndalus organizamos multitud de actividades en el corazón de muchos pueblos y ciudades, como en Málaga. Hay muchos objetos como la Luna, los planetas, estrellas y algunos objetos de cielo profundo que se pueden observar perfectamente aun en presencia de contaminación lumínica.

Aún así, no cabe duda que para maravillarse con la belleza del cosmos, no hay mejor lugar que nuestras zonas rurales. La ausencia de luces hará que el cielo nocturno brille puro y limpio, oscuro y contrastado, donde las estrellas y objetos del cielo profundo resaltarán muy nítidamente sobre el fondo.

Paisaje de campiña y montaña en la Axarquía malagueña.

El turismo rural y el astroturismo van de la mano. Muchas zonas rurales de nuestro país están trabajando para poner en valor el recurso que constituye el cielo nocturno, bien mediante la certificación de sus cielos como Reservas o Destinos Starlight, o bien con iniciativas turísticas independientes que buscan dar a conocer entre los visitantes las bondades de poder disfrutar de la serenidad de un cielo estrellado. Este tipo de turismo permite que se desarrollen iniciativas empresariales que a su vez ayudan a combatir el severo problema del despoblamiento de muchas zonas del interior de España.

Pero también es cierto, que empresas como la nuestra, necesitan que las actividades exclusivas que preparamos para nuestros clientes se puedan desarrollar en las mejores condiciones de confortabilidad y comodidad, porque nuestras actividades y la atención a nuestros clientes no solo se limita al desarrollo de la actividad, sino a todo el conjunto de servicios que constituyen nuestra propuesta vacacional y que van desde un alojamiento de calidad, a una cocina local elaborada con mimo y la posibilidad de conocer gente sencilla y auténtica.

La práctica del turismo astronómico, que por ser una actividad nocturna nos permite disfrutar del resto del día en estas zonas, es una propuesta innovadora de turismo, que mezcla el conocimiento de las más profundas raíces de nuestras zonas rurales con la tecnología y el conocimiento científico de vanguardia que se pone de manifiesto durante el desarrollo de las actividades de observación.

Hoy día se suele decir que ya no buscamos viajar por viajar, sino llenar nuestra memoria de experiencias y emociones, el turismo astronómico encaja perfectamente con este concepto de viajar.

Si quieres experimentar el turismo rural astronómico entra en www.astroandalus.com y conoce nuestra oferta de viajes y actividades exclusivos. AstroÁndalus, la primera agencia de viajes especializada en turismo astronómico en Europa.

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¿Cuál es la mejor época para ver auroras boreales?

AstroÁndalus S.L. es una agencia de viajes que, entre su oferta de viajes y excursiones, ofrece la posibilidad de viajar al ártico para disfrutar de la magia de las auroras boreales. Como especialistas en este fenómeno, hoy vamos a responder a una de las preguntas que más veces nos hacen ¿Cuál es la mejor época para ver auroras boreales?

Bien, en primer lugar hay que responder si las auroras boreales ocurren durante todo el año, y la respuesta es si… otra cosa es que las mismas se puedan ver o no.

Las auroras boreales dependen de la actividad solar, y esta es absolutamente independiente de nuestro planeta, es decir, que el Sol sufra un episodio de mayor o menor actividad no depende para nada de la posición de La Tierra en su órbita, o de si en un determinado lugar es de día o de noche.

A bote pronto esto ya nos elimina todo el verano en las zonas árticas pues en estos meses el Sol nunca se oculta, es decir, es de día las 24 horas del día (valga la redundancia). Aunque el Sol esté muy activo y en el cielo haya unas auroras tremendas, simplemente no se van a poder ver porque es de día, y de día las auroras no son visibles, de igual manera que las estrellas no son visibles durante el día, aunque estar… están ahí.

El invierno tampoco es una buena época para ver auroras boreales, aunque más por motivos logísticos que científicos. En invierno, al contrario que en verano, tenemos 24 horas de oscuridad al día, pero ojo, eso no quiere decir que se vean auroras las 24 horas del día. Las auroras son visibles solo una zona llamada “óvalo”, que pasa por encima de la zona del norte de Noruega aproximadamente entre las 20:00h y las 2:00h de la madrugada. Esto es, en invierno se pueden ver auroras entre esas horas, pero no durante el resto del día porque aunque sea de noche (menos en las horas centrales que aunque el Sol no salga, hay algo de claridad) simplemente la actividad no está manifestando las auroras en este lugar.

Esquema representativo del óvalo, con el porcentaje de probabilidad de ver auroras boreales.

Pero como se ha adelantado antes, el verdadero problema es más bien logístico, y es que en invierno las condiciones del ártico son severamente extremas, pudiendo alcanzar en Laponia temperaturas de hasta ¡¡-40ºC!! En concreto, en la zona de Kilpisjärvi, donde nos solemos alojar en el Tour Los Fuegos del Cielo alcanzaron -42ºC hace dos años. Sencillamente nos parecen condiciones demasiado extremas como para tener una experiencia turística confortable y cómoda. Por otro lado, es una verdadera pena ir al ártico y no poder disfrutar de los tremendos paisajes boreales por ser de noche las 24 horas.

Esto nos deja primavera y otoño, que son los mejores momentos para disfrutar del lugar y del fenómeno de las auroras boreales en efecto. Desde AstroÁndalus organismos nuestros viajes en torno a los equinoccios, es decir, entre finales de febrero y marzo y luego entre finales de septiembre y octubre.

A finales de febrero el paisaje es impresionante, todo el ártico continúa cubierto de nieve, hace frío, pero ya son temperaturas más llevaderas y comparables a un invierno complicado en España, pero no un invierno del ártico. Al haber aproximadamente 12 horas de noche se puede disfrutar de las auroras boreales sin problema.

Paisaje ártico a finales de invierno.

En septiembre-octubre, también podemos encontrar nieve dependiendo de lo que se adelante el invierno, aunque lo más normal es que encontremos el otoño en plena acción y las montañas cubiertas de nieve. Algunos años nos ha nevado ya en esta fecha y hemos visto como los primeros lagos comienzan a congelarse. Es una época en la que Laponia empieza a enseñar sus fauces, la gente corta leña y prepara las viviendas para lo que se avecina, uno de los inviernos más duros del planeta. La temperatura es normalmente más alta que en los viajes de febrero, quizá es la mejor época para aquellas personas más frioleras.

Lamentablemente conocemos mucha gente que ha reservado otros viajes a finales de agosto y que se han vuelto absolutamente decepcionadas al no haber podido ver las auroras. En agosto aun no anochece completamente, se pueden llegar a intuir, pero cuando el cielo está comenzando a oscurecerse y se empiezan a intuir ligeramente las auroras… ya comienza a amanecer de nuevo, algo muy frustrante.

En AstroÁndalus sabemos que la mayoría de la gente tiene vacaciones en agosto, y que tendríamos más clientes organizando viajes a finales de agosto o principio de septiembre, pero preferimos ser honestos y garantizar que al menos las condiciones serán las adecuadas, una vez allí será cuestión de que el Sol esté activo y de que nuestro monitores, auténticos cazadores de auroras, sean capaces de encontrar el hueco entre las nubes del crudo clima ártico. De momento en todos nuestros viajes lo hemos conseguido 😉

Si quieres reservar tu viaje con nosotros, entra en www.astroandalus.com y conoce nuestra oferta. Los Fuegos del Cielo, cumple tu sueño de ver las auroras boreales.

RESERVA YA CON NOSOTROS. 

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