Moriré en Marte

Es tal el linchamiento y vapuleo que normalmente sufre la ciencia en general y la astronomía en particular, que aquellas personas que la hemos estudiado, amado y comprendido nos cuidamos excesivamente para que en ningún momento se nos pueda confundir con aquello que tanto daño nos hace. Al fin y al cabo, lo último que deseamos es que se nos asocie a ese viejo estereotipo de frikis que han visto demasiadas películas de ciencia ficción y que salen por las noches a buscar ovnis. Cuanto daño han hecho ciertos programas de televisión… hasta el punto de tener que adoptar una postura a la defensiva, casi exagerando una postura puramente científica a pesar de que es precisamente desde la ciencia desde donde con más razón y conocimiento se puede hablar sobre temas que generalmente trata la pseudociencia.

Así que como podéis imaginar escribir un titular como el que encabeza este artículo es una apuesta de alto riesgo para una persona de ciencia ¡Otra vez alguien que se ha pasado leyendo libros de Isaac Asimov! 🙂 Y sin embargo, si nos atenemos a las circunstancias actuales… realmente si que es posible que quien escribe estas palabras o cualquiera que las lea pueda morir en Marte, porque por muy fantástico que suene, quizá (insisto, solo quizá) seamos la generación de seres humanos que vea como nos convertimos en una especie multiplanetaria capaz de colonizar y vivir en otros mundos.

Nos encontramos de lleno en una revolución espacial, en una trepidante carrera que ya no solo involucra a estados sino también a empresas e intereses privados. Por primera vez en décadas, aquellas personas que no vivimos la carrera por llegar a la Luna sentimos la emoción y el vértigo de ver como se van dando pasos de gigante hacia algo realmente grande.

En la actualidad hay varios frentes abiertos que apuntan directamente hacia el planeta rojo, veamos algunos de ellos:

NASA:

Pruebas con la cápsula Orion

Hace apenas unas semanas la NASA anunciaba que cancelaba varias misiones espaciales muy importantes, entre las que se destacaba una para capturar un pequeño asteroide. Parece ser que la agencia espacial quiere centrar sus esfuerzos en poner un ser humano en Marte y para ello está desarrollando su nueva generación de cohetes gigantes SLS, capaces de alcanzar no solo la órbita baja sino la Luna e incluso Marte. Sin lugar a dudas estos cohetes están siendo diseñados para pensar a lo grande.

SPACE X:

El cohete Falcon 9 en la sede central de Space X

Sin lugar a dudas un actor hace pocos años inesperado y que sin embargo está dando mucho de qué hablar. Hace apenas unos días logró lanzar al espacio un cohete reutilizado que había volado con anterioridad, reduciendo los costes de forma brutal. La compañía del visionario Elon Musk ya abastece a la Estación Espacial Internacional con sus cápsulas Dragon y ha anunciado un vuelo a la Luna con dos turistas espaciales para 2018 (seguramente es una predicción demasiado optimista, pero desde luego están trabajando en ello). Lo más llamativo es que siempre que Elon Musk habla asegura que su último y único objetivo es crear una colonia en Marte, y si, suena casi cómico, palabras de un friki con dinero, pero lo cierto es que están construyendo y probando su nuevo cohete Falcon Heavy, que será una mole con capacidad de poner en órbita grandes cantidades de peso y cuyo diseño se está desarrollando para lanzar una cápsula con capacidad para 100 personas. Tienen fecha y plan previsto para alcanzar Marte y establecer una pequeña colonia allí en el “futuro cercano”.

BLUE ORIGIN:

Blue Origin ya se encuentra fabricando los motores de su cohete New Glenn

Y volvemos a hablar de otro multimillonario: Jeff Bezos, fundador de Blue Origin (además de Amazon), otra empresa privada que trabaja intensamente en la actualidad para llevar personas al espacio. Al igual que Space X se están especializando en el retorno de la primera etapa de los cohetes que lanzan al espacio, con el consiguiente ahorro económico. En la actualidad Blue Origin se encuentra fabricando el cohete llamado New Glenn, un mastodonte de más de 82 metros con el cual aspira a crear bases lunares y afianzar la tecnología para futuras misiones a Marte.

BOEING: 

Boeing es la empresa que se encuentra detrás del desarrollo del SLS de la NASA, así como en el pasado lo fue del cohete Saturno V, que llevó las misiones Apolo a la Luna. Hace apenas unas semanas su director Dennis Muilenburg realizó unas declaraciones en las que decía que ellos también tienen planes para llegar a Marte y que de hecho lo harán antes que ninguna otra empresa. Sin dar más detalles ni planes, simplemente se limitó a decir, que darían más información más adelante.

Así que como se puede ver el tema está más que candente y son muchas las miradas que se dirigen al planeta rojo, ya no solo con planes e informes, sino con cohetes y naves en construcción y con partidas presupuestarias movilizadas para seguir avanzando.

Al actual ritmo de inversión y desarrollo no sería descabellado pensar que aquellas personas jóvenes hoy día puedan en el futuro ser las privilegiadas que viajen al planeta rojo y desarrollen su actividad profesional allí, o incluso como viaje de placer. Es un proyecto de ciencia ficción pero quien sabe, yo voy a ser optimista: yo… moriré en Marte 🙂

Share on Facebook14Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Pin on Pinterest0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *