¿Cómo hacer fotografías del cielo estrellado en vacaciones?

Llegan las vacaciones y si algo no puede faltar en nuestra maleta es la cámara de fotos. Tanto si estás en la playa como en una bonito pueblo de montaña, puede que la noche te sorprenda con su imponente manto de estrellas ¡que bonito recuerdo para compartir! Pero… ¿sabrías realizar una foto del cielo estrellado? Hoy en AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, te enseñamos como hacerlo.

Antes de nada necesitamos saber qué necesitamos para poder realizar una fotografía adecuada del cielo. Veamos qué equipo mínimo precisarás.

El equipo fotográfico:

Para realizar fotografías del cielo nocturno es preciso contar con una cámara de fotos de buena calidad. Para hacer fotografía nocturna te recomendamos una cámara tipo réflex digital (DSLR) con objetivos intercambiables. Este tipo de cámaras son las más adecuadas al contar normalmente con sensores de un tamaño considerable y estar equipadas con objetivos que por lo general son más luminosos que los que tienen las cámaras compactas.

Una opción fundamental que tu cámara debe tener es la posibilidad de configurar los parámetros de forma manual.

Trípode fotográfico:

La realización de fotografías del cielo nocturno requiere de altos tiempos de exposición por lo que necesitarás un trípode para que la cámara permanezca estable y quieta durante todo ese tiempo.

Disparador:

Es muy recomendable contar con un mando disparador de tal manera que podamos accionar la cámara sin tener que presionar el botón. Aunque no lo parezca, la presión que ejercemos con el dedo al pulsar el botón se transfiere al equipo en forma de vibración que produce un efecto de “trepidación” en la imagen, sobre todo si el trípode que utilizamos no es suficientemente rígido. Al utilizar mandos disparadores evitamos este problema.

Si no tienes disparador puedes utilizar el temporizador de la cámara. Cuando pulses en botón se activa el temporizador que lanzará la fotografía algunos segundos después, es más lento que el disparador, pero permite que la vibración provocada por la pulsación desaparezca.

Objetivos:

El principal obstáculo que encontraremos al tratar de fotografíar el cielo nocturno es precisamente la falta de luz. Hemos de tener en cuenta que tratar de captar objetos que ni siquiera somos capaces de presenciar a simple vista es llevar la cámara al extremo, en el sentido de que tendremos que utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para tratar de congelar cualquier mínimo resquicio de luz que de una forma u otra llegue a nuestra cámara. Sin embargo, por muchos parámetros que podamos modificar en nuestra cámara, hemos de tener claro que contar con un buen objetivo luminoso es prácticamente la mitad del trabajo. Así, para la realización de fotografías del cielo nocturno se recomiendan objetivos muy luminosos, con aperturas de f/2’8 o inferior a ser posible (cuanto menor será esta cifra más luminosos serán los objetivos).

Parámetros específicos:

Sensibilidad o ISO:

El ISO es un parámetro que nos permite modificar digitalmente la capacidad de captar luz de nuestro equipo.

Los sensores de las cámaras digitales son unos chips encargados de la captura de la imagen. Estos sensores están compuestos por una malla de miles de celdas que transforman la luz que les llega en un impulso eléctrico que la cámara convierte en un pixel, la suma de todos los pixel es la que posteriormente permite formar la imagen. Al aumentar el ISO lo que hacemos es decirle a la cámara que multiplique artificialmente la señal que el chip produce. En principio esto no debería de reportar ningún problema,  sin embargo sí que lo hay, y es que al aumentar la señal también aumentamos de forma secundaria el ruido de la misma. El ruido de una imagen es cualquier otro dato que acompaña a la señal captada y que resta calidad a la misma.

En fotografía diurna este efecto es menos notorio, sin embargo, en fotografía del cielo nocturno las imágenes suelen estar compuestas por un fondo negro salpicado de miles de puntitos blancos relativamente similares al ruido, de tal forma que la aparición de ruido en este tipo de imágenes es muy visible y es capaz de estropearla completamente. Así, recomendamos utilizar este parámetro con moderación, solo las cámaras de muy alta gama permiten utilizar sensibilidades de ISO muy elevadas. Para cámaras tipo réflex de gama baja o media no recomendamos utilizar sensibilidades por encima de 1600 o 2000 forzando muchísimo.

Apertura:

La apertura está controlada por el diafragma, y es el agujero a través del cual pasa la luz hasta alcanzar el sensor de la cámara. Evidentemente, cuanto mayor sea la apertura mayor será la cantidad de luz capaz de llegar al sensor y  más luz podremos captar en nuestra fotografía. Su uso diurno está limitado en el sentido de que cuanta mayor sea la apertura mayor es el cono de haz de rayos que se enfoca en el plano de la imagen, es decir, a mayores aperturas menor será nuestra profundidad de campo (objetos en primer plano aparecen enfocados mientras que objetos de fondo aparecen desenfocados, o viceversa). Para evitar esto lo que se hace cerrar el diafragma, se capta menos luz pero los haces que alcanzan el sensor lo hacen de forma más paralela y nuestra profundidad de campo es menor. En astronomía no tenemos para nada ese problema ya que todos los objetos de nuestra imagen están realmente lejos y no tendremos problema en utilizar aperturas máximas.

Así pues, para fotografía nocturna siempre se recomienda tirar con la mayor apertura que nuestro objetivo nos permita configurar, pues más luz captaremos en nuestra imagen. Ejmplo: f/(y el número más bajo posible).

Tiempo de exposición:

Como se ha especificado con anterioridad, el mayor problema en la fotografía del cielo nocturno es la escasa cantidad de luz que emiten los cuerpos que queremos captar fotográficamente. Mediante la configuración de nuestro equipo podemos optimizar varios parámetros para tratar de forzar a nuestra cámara a captar la poca luz que le llega, sin embargo hay otra forma de hacer esto y es aumentando el tiempo de exposición de nuestra imagen. Cuanto mayor tiempo esté captando luz nuestra imagen más luminosa será esta. Así, si realizamos una fotografía de 10 segundos del cielo nocturno, captaremos más estrellas que si hacemos una foto de 2 segundos, y así sucesivamente. La mayoría de las cámaras tienen una configuración en la que 30 segundos es el tiempo máximo de captura configurable, sin embargo existe el modo B (Bulb), en el que mediante un disparador podemos establecer el tiempo máximo que queramos (minutos o incluso horas). Sin embargo no podemos olvidar algo ¡¡el cielo nocturno se mueve!! Al igual que el Sol, las estrellas salen y se ponen, desplazándose por el firmamento a lo largo de la noche. Si ponemos nuestra cámara sobre un trípode y realizamos una toma de varios minutos las estrellas se habrán desplazado lo suficiente en ese tiempo como aparecer como líneas en lugar de cómo puntos. En general a partir de 20-30 segundos (dependiendo de la focal que estés usando) las estrellas comienzan a dejar de verse de forma puntual.

Sin embargo hay una pequeña variable en esto. Si tienes unas mínimas nociones de astronomía sabrás que todas las estrellas del cielo giran alrededor de la estrella polar, y todas completan una vuelta alrededor de esta cada 24 horas. Sin embargo, aquellas que están más próxima se desplazan a una velocidad inferior, ya que la circunferencia que han de trazar es menor, mientras que las estrellas que se encuentran lejos de la estrella Polar han de describir grandes circunferencias en torno a esta y por tanto su velocidad de desplazamiento por el cielo es mayor. Esto tendrá una gran influencia en tus fotografías, ya que cuando fotografíes una zona del cielo cercana al polo norte celeste podrás forzar un poco más el tiempo de exposición sin que las estrellas te aparezcan movidas. Por el contrario, cuando fotografíes zonas alejadas de la estrella polar como el ecuador celeste tendrás que tener esto presente y tratar de recortar un poco el tiempo de exposición que utilices. No se trata de grandes diferencias, pero sí que puedes considerar variaciones de algunos valiosos segundos.

Distancia focal / zoom:

Este es un parámetro que guarda una muy estrecha relación con lo que se ha explicado en el punto anterior. Ya sabemos que las estrellas se desplazan por el firmamento, sin embargo el movimiento aparente de las mismas varía mucho en función del zoom con el que estemos haciendo la foto: Cuanto más zoom utilicemos y menor porción del cielo recojamos en nuestra cámara más rápido aparecerán las estrellas como trazos y no como puntos. Ejemplo: Si utilizamos una focal de 15 mm con un tiempo de exposición de 15 segundos las estrellas nos aparecerán perfectamente puntuales, mientras que si usamos ese mismo tiempo de exposición pero con una focal de 70 mm las estrellas se habrán movido. En este sentido, podemos concluir que cuanto menos zoom utilicemos, mayor tiempo de exposición podemos utilizar y más luz captaremos. Para realizar fotografías con mayor aumento tendremos que recurrir a tiempos de exposición muy pequeños o a sistemas de seguimiento como los que veremos más adelante.

Enfoque:

Uno de los puntos más críticos a la hora de conseguir una buena fotografía nocturna es el enfoque, ya que la mayor parte de las veces es muy difícil hacer un enfoque correcto. A continuación te damos unas cuantas pautas para logar un enfoque adecuado:

  • Si tu cámara tiene anillo de enfoque, ponlo en modo manual y llévalo hasta la marca de infinito. En teoría esto debería ser suficiente si bien la experiencia nos dice que en muchos objetivos el punto real de enfoque al infinito está un poco antes o después de la marca. Muchos anillos tienen un “tope” que impide seguir girándolos cuando se alcanza la marca de infinito, en estos objetivos es bastante fácil de enfocar pues basta con llevarlos hasta la marca.
  • Si tu anillo no tiene tope y tampoco especifica la marca de infinito tendrás que seguir los siguientes pasos para enfocar:
    • Vuelve a poner tu cámara en modo de enfoque automático.
    • Localiza alguna luz brillante lejana (la luz de un pueblo, la propia Luna, la luz de algún coche lejano… etc.).
    • Enfoca en modo automático apuntando hacia alguno de esos puntos de luz en la distancia.
    • Cuanto tu cámara se haya enfocado, vuelve a poner el modo de enfoque manual y no lo vuelvas a tocar. En este momento se supone que tu cámara ya está enfocada hacia el infinito y las estrellas te habrán de salir perfectamente bien.

Con esto ya deberías de ser capaz de realizar fotografías del cielo nocturno espectaculares si cuentas con el equipo adecuado.

AstroAndalus cuenta con una galeria en 500px donde podrás ver algunas de nuestras mejores imágenes.

En cualquier caso esta es solo una primera aproximación, tendrás que hacer muchas pruebas y tener en cuenta otros aspectos más delicados. Pero no te preocupes, en AstroAndalus organizamos talleres de fotografía donde podrás aprender a utilizar tu equipo y realizar impresionantes fotografías nocturnas. Entra en nuestra web y reserva tu actividad astrofotográfica con nosotros.

 

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