¡Ohhhh, siiii! Orgasmo científico

Si, asumamos que el asunto de las ondas gravitacionales es complejo, y eso que en AstroAndalus ya te lo contamos en esta entrada del blog. De hecho, ya el mismo Albert Einstein predijo que, aunque estaba seguro de que las mismas existían, jamás tendríamos tecnología suficiente como para detectarlas… pero se equivocó. Hace apenas un año que se anunció su detección y desde entonces ya han sido varios los ensayos positivos que ratifican que somos capaces de “escuchar” el universo.

Resumiendo, y simplificando muchísimo, se puede decir que determinados fenómenos extremadamente energéticos en el universo provocan oscilaciones a modo de ondas que distorsionan el espacio de igual manera a como una piedra provoca ondas en la superficie de un lago cuando la tiramos. Esas ondas se desplazan estirando y contrayendo todo el espacio a su paso, de tal forma que, aunque no nos demos cuenta (debido a que las variaciones son ínfimas) todo nuestro entorno, nuestra casa, la mesa que tenemos delante, el espacio que hay entre tu perro y tu mismo, se contrae y se dilata, a veces estás un pelín más cerca de tu perro y a veces un pelín más lejos… algo absolutamente imperceptible. Pero por poco que sea, esto es así, y como ahora sabemos, el espacio se deforma debido a las ondas provocadas por fenómenos muy energéticos del universo, como la colisión entre agujeros negros o estrellas de neutrones.

La detección de las ondas gravitacionales se puede equiparar a la invención del telescopio, literalmente tenemos un instrumento nuevo con el cual podemos estudiar cosas nuevas, y esto abre todo un campo nuevo de la astrofísica que a saber dónde nos lleva en términos de conocimiento y tecnología en el futuro… sencillamente da vértigo.

Pero si tuviéramos que definir con algún término la sensación experimentada ayer por todas las personas que aman y sienten pasión por la ciencia con un nuevo anuncio en torno a las ondas gravitacionales, sin lugar a dudas sería “orgasmo”. Porque el pasado lunes se anunció que por primera vez se había podido observar algo que previamente se había detectado con LIGO (el consorcio que opera el instrumento que capta las ondas gravitacionales desde EEUU). Y es que por primera LIGO captó una onda gravitacional, predijo su procedencia en una galaxia a 130 millones de años luz, mandó una alerta intencional para que multitud de observatorios apuntaran sus telescopios a esa zona y… ¡¡oh si, ohhhhhh siiiiii!!! ¡¡se pudo ver TODO el proceso de colisión entre dos estrellas de neutrones desde el principio!! Durante varios días se observó ese punto y se vio como en distintas longitudes de onda, incluyendo la de radio, se recibía información de este acontecimiento tan sobrecogedor. Más de 3.500 personas participaron en algo sin precedentes que permitió obtener una información para la ciencia sobrecogedora ¡incluso se pudo calcular la constante de Hubble que mide la expansión del universo por primera vez sin ayuda de telescopios!!

Pasarán días, semanas, meses y años mientras se termina de analizar todo esto, es un golpe de suerte que ha tenido lugar años antes de lo que se pronosticaba.

El funcionamiento de LIGO es tan complejo que es lo más parecido a la simple magia, e incluso las personas que nos dedicamos a la ciencia tenemos que recurrir a algo que casi podría tener un símil en lo que se conoce como un acto de fé, y es que vivimos un momento apasionante en la historia de la ciencia en el que somos capaces de medir y registrar cosas que casi no nos creemos que seamos capaces de medir y registrar 😊

Se acaba de abrir toda una nueva rama de la ciencia que puede cambiar toda nuestra comprensión del universo e incluso nuestro desarrollo tecnológico a largo plazo… ¡¡¡¡¡ohhhhh siiiiiiii, ohhh siiiiiii!!!!!!!!

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Memorias de un viaje al ártico con AstroÁndalus

Lunes 25 de septiembre. Mientras escribo estas palabras miro por la ventana del avión y veo alejarse lentamente la costa nórdica, acabamos de hacer nuestra escala en Oslo y ya vamos de camino a Madrid. Si miro hacia atrás veo a los ocho clientes que nos han acompañado en nuestra nueva edición del Tour Los Fuegos del Cielo… dormidos, somnolientos, agotados… sonrientes. Apenas hemos dormido un puñado de horas en nuestra última noche en Tromsø, porque el ártico nos tenía deparada una última sorpresa, pero ya hablaremos de eso.

Hace una semana que pusimos pie en un paisaje de ensueño, la otoñada ártica es algo imposible de imaginar, porque si algo casa bien con los infinitos bosques de abedules de hojas amarillas es la luz del atardecer de estas latitudes. Montañas y valles cubiertos densamente de árboles y arbustos amarillos iluminados por una luz cobriza de un Sol tímido que apenas levanta del horizonte, dan como resultado un paisaje dorado que parece bañado en oro, donde montañas imponentes despuntan con sus glaciares, donde vertiginosos fiordos y acantilados se desploman con sus cataratas sobre grupitos de casas de vivos colores, que muy coquetamente plantan cara a un paisaje escaso en luz.

Esto es el ártico, y ya en la misma puerta del aeropuerto las miradas de nuestro grupo se movían inquietas entre un paisaje desbordante. Los primeros días los pasamos en Tromsø, una pequeña ciudad (por llamarla ciudad) al norte del norte, viva, con gente, con mercados callejeros, con un puerto antaño epicentro de la exploración del Polo Norte y escala de balleneros, antigua isla poblada por vikingos. Entre montañas y cordilleras visitamos lagos tan tranquilos que parecían espejos de cristal, cataratas de aguas bravas y otras muchas cosas. Y si, viendo auroras boreales, pero de nuevo… ya hablaremos de eso.

El viaje que nos lleva hasta la Laponia finlandesa es sobrecogedor, al salir de Tromsø se transita una sucesión de valles encajonados, de circos glaciares, de lagunas, de cascadas, de bosques, de pequeñas agrupaciones de casas, hasta que de repente… la misma nada. Porque si una palabra puede describir Laponia es “nada”. No es que no haya nada, es que la pura nada es todo lo que hay. Acabo de escribir la frase anterior y estas siguientes palabras han tardado cinco minutos en volver a brotar, porque no hay forma de describir ese lugar, es imposible agarrar la mente y evitar que vuele hacia allí, hacia la “nada”, hacia donde el horizonte es infinito, hacia donde se extiende la desolación más hostil y hermosa que uno pueda imaginar, hacia donde por la carretera se cruzan continuamente grupos de renos, casi sorprendidos de ver esa línea de asfalto, al fin y al cabo es casi la única presencia humana en un páramo donde solo reina el silencio, el frío y el cielo.

Nos alojamos en unas pequeñas cabañas de madera en el único y minúsculo nucleo de población de la zona y desde allí disfrutamos de lentos y apacibles paseos entre los bosques dorados, de atardeceres infinitos a la orilla de un lago, de transitar carreteras desoladas en medio de indómitos paisajes que a cada curva te sobrecogían… y si, por las noches vimos auroras boreales… pero ya hablaremos de eso…

Los dos últimos días volvimos a Tromsø y visitamos varios parajes naturales más, islas de playas blancas con montañas árticas como telón de fondo, volvimos a pasear sin un horario fijo, siquiera con un rumbo fijo, incluso disfrutamos de una agradable tarde tomando el Sol en los confines de Noruega, donde el océano ártico rompe contra la costa.

Todo este relato nos pone en contexto de un viaje que ha sido idílico, con un grupo de viaje encantador y en un lugar sencillamente especial, único en este pequeño planeta de nuestro Sistema Solar. Solo por lo narrado con anterioridad el Tour Los Fuegos del Cielo es algo para recordar, pero la noche guarda un secreto a voces en el ártico, un secreto que se desvela primero con gracia y luego con esplendor: las auroras boreales.

Se que se recurre mucho a esta frase, a este tópico, pero ciertamente es uno de esos ejemplos en los que el lector puede tener claro que una foto jamás hará justicia a las sensaciones vividas. De hecho incluso las auroras se ven más verdes en las fotos que en la realidad, ya que las cámaras saturan los colores, pero lo que no puede captar la cámara es la sensación de ver estallar el cielo, de ver cortinas rajando el cielo por segundos, las sombras de los árboles sobre un suelo que literalmente se torna verde, no, no se puede captar con una cámara el silencio de las montañas mientras los Fuegos danzan sobre ellas, el bramido del viento sobre un mar calmo que refleja un río de llamas entre las estrellas, los remolinos que se forman y se disipan siquiera antes de que puedas encuadrar la foto, los destellos morados que aparecen y desaparecen como si fueran velos de cortinas movidos por el viento, tampoco se puede captar ni explicar la sensación de sentirte privilegiado de poder disfrutar de algo que parece un espectáculo diseñado para arrebatarte el alma.

Soy José Jiménez, de AstroAndalus, es la quinta vez que vengo a la caza de Los Fuegos del Cielo, soy apasionado de la fotografía y ayer sencillamente tuve que dejar la cámara a un lado, no servía de nada pelearse con los encuadres y los parámetros ante un cielo que se empeñaba en dejarnos boquiabiertos, que se lucía engalanado de color, que ponía y quitaba remolinos y tornados verdes en el cielo tan rápido que no daba tiempo a mover el trípode, no servía de nada, la actividad era tan brutalmente alta que no servía de nada intentar captarla. Así que solté la cámara, junté a todo el grupo y nos dimos un gran abrazo mientras gritábamos y saltábamos mirando un cielo literalmente en llamas sobre nuestras cabezas. Fue una noche impresionante. Pero no fue la única, las hemos visto entre montañas, entre lagos, a la orilla del mar… los Fuegos del Cielo bailaron para nosotros 5 de 7 noches.

Y aquí estoy, la ventana del avión sigue mostrando un paisaje de verdes campos allá abajo, entre las nubes. El grupo sigue distraído, durmiendo o comiendo algo, en apenas unas horas nos habremos separado, pero solo físicamente, porque un viaje así crea algo mucho más especial que una amistad.

Siguientes viajes en www.astroandalus.com

 

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¿Se pueden ver auroras boreales desde España?

Entrado directamente al grano, hemos de decir que contra todo pronóstico la respuesta es sorprendentemente que sí, se pueden ver y de hecho se han visto en varias ocasiones a lo largo de la historia reciente. Pero… ¿son realmente altas las posibilidades? Hoy en el blog de AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en viajes científicos te lo contamos.

Recuerda que ya te contamos en una entrada anterior qué es una aurora boreal, que resumiendo son el efecto que provocan las partículas cargadas del viento solar al entrar en contacto con nuestra atmósfera. Ya que estas partículas son reconducidas por el campo magnético de La Tierra hacia las zonas polares, las auroras son fenómenos típicos de latitudes muy norteñas en el hemisferio Norte e igualmente hacia el Sur. La abrumadora mayor parte de las veces son fenómenos visibles por encima del círculo polar ártico, hablamos del norte de Noruega, Finlandia, Suecia, Canada o Groenlandia entre otros. Sin embargo, solo de forma muy eventual podemos disfrutar de este impresionante baile de luz en zonas mucho más sureñas, hasta el punto de incluso ser visibles desde nuestro país.

Para que esto suceda tenemos que estar ante una gran tormenta solar cuyos efectos, por así decirlo, “desborden” las zonas polares y se extiendan más. Aunque es un fenómenos tremendamente extraño, suceder… suceden. Tal fue el caso de una tenue aurora boreal visible en el norte de Galicia a mediados de marzo de 1989 en la que incluso algunos observadores reportaron detalles en forma de filamentos.

Un poco más reciente, en noviembre del año 2003 también se pudieron observar (e incluso fotografiar) unas tenues auroras en Gijón.

Pero sin lugar a dudas, la mayor aurora boreal visible en nuestro país que ha llegado con bastantes detalles narrativos hasta nuestros días fue la que ocurrió el 25 de enero de 1938. El hecho de tener lugar en plena guerra civil contribuyó a que mucha gente asociará este fenómeno atmosférico a una especie de señal del cielo. En muchos lugares se pensó que se trataba en un incendio en la distancia, en Madrid se pensó que los montes del Pardo ardían y multitud de ciudadanos de todo el país avisaron a los bomberos alarmados.

Pero claro… se nos escapa un detalle que explica estas confusiones. Cuando pensamos en las auroras pensamos en unas bellas luces verdes en el cielo, pero no siempre se ven así, de hecho así se ven cuando se está justo debajo de ellas, pero en realidad la parte de arriba de las mismas es de tonos rojizos. Si las auroras se ven desde muy lejos, debido a la curvatura de La Tierra tan solo vemos la parte de arriba asomar por el horizonte, en forma de unos pilares de luz rojas. Por eso en todas estas ocasiones hablamos de luces rojas cerca del horizonte, siendo comprensible que se confundieran con incendios en la distancia.

Como se puede ver, ha habido fenómenos boreales que se han podido ver desde nuestro país. Sin embargo hay que ser realista, y decir que las posibilidades son ínfimas, más aún con el aumento de la contaminación lumínica.

Así que si quieres disfrutar de este espectáculo, lo mejor es participar en alguno de nuestros viajes a Noruega, Finlandia y Suecia, el Tour Los Fuegos del Cielo de AstroAndalus te ofrece la oportunidad de disfrutar de un viaje acompañado de guías especializados que te mostrarán uno de los fenómenos más hermosos de la naturaleza. Más información y reservas en www.astroandalus.com

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3 accidentes geográficos impresionantes del Sistema Solar

Cuando hablamos del Sistema Solar hablamos de nuestro propio vecindario, aquel que andamos ya explorando con idas y venidas entre distintos planetas, logrando aterrizar ingenios tecnológicos en la superficie de distintos mundos que nos fascinan, que nos sorprenden y nos cautivan con sus misterios.

Llevamos años explorando el Sistema Solar y hemos descubierto en el mismo verdaderos paisajes sobrecogedores que van mucho más allá de nuestra imaginación. A continuación te compartimos tres de los accidentes geográficos más impresionantes que conocemos hasta ahora.

1.- La mayor montaña del Sistema Solar.

La mayor elevación del Sistema Solar se encuentra en el planeta rojo, Marte. Se trata del monte Olimpo y mide la friolera de 25 km de altura, esto es alrededor de tres veces la altura del monte Everest en nuestro planeta.

Se trata de un gigantesco volcán con una base de unos 600 km de diámetro, con un borde de acantilados de hasta 6 km de altura.

2.- El mayor acantilado.

Pero si queremos hablar de acantilados imponentes tenemos que viajar a Verona Rupes, una serie de cortados que se encuentran en la luna de Urano Miranda. Sin lugar a dudas es un lugar no apto para personas con vértigo, pues una mirada desde su borde nos revelaría un paisaje aterrador con un caída vertical de 10 kilómetros de altitud. Pero esto tiene truco, y es que Miranda mide apenas 472 km de diámetro, por lo que su fuerza de gravedad es muy pequeña y un salto al vacío tendría una velocidad de caída muy lenta.

3.- El mayor cráter del Sistema Solar

La mayor huella de impacto la encontramos en el planeta Mercurio, en concreto en la llamada cuenca de Caloris. Se tata de los vestigios de un cráter de ¡1.550 kilómetros de diámetro!, esto constituye un 32% de la superficie del planeta, casi 1 de cada 3 metros cuadrados de Mercurio se encuentran dentro de este cráter. El impacto fue tan grande que en el extremo opuesto del planeta se levantaron cordilleras por las ondas provocadas durante el mismo. Se estima que el cuerpo que impactó contra Mercurio medía unos 100 kilómetros, frente a los 10 km del cuerpo que acabó con los dinosaurios en La Tierra.

Esto son apenas tres pinceladas de un Sistema Solar fascinante, cañones de cientos de kilómetros, planetas con anillos, plumas volcánicas, lagos de metano, tormentas de ácido sulfúrico, océanos congelados, géiseres…

Algún día todos estos mundos serán hogares ¿Quién sabe? Mientras tanto son lejanos planetas que tan solo podemos observar en la distancia, sobre un cielo estrellado. Si quieres adentrarte en las maravillas del cosmos ya sabes que AstroAndalus es tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico ¡un viaje al cosmos!

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Relato de un eclipse solar único

En el momento en que escribo estas líneas son las 21:00h de la noche en el estado de Wyoming (USA), los tres monitores que hemos venido a disfrutar del eclipse total de Sol nos encontramos ahora mismo en un descomunal atasco de tráfico, hemos tardado 4 horas en recorrer 60 kilómetros de un viaje de 430.

Pero vamos a comenzar por el principio ¿Por qué en esta zona hay un atasco de literalmente cientos de kilómetros? Se dice que el eclipse solar de esta mañana ha sido el más observado de la historia, las cifras provisionales que estamos escuchando en la radio hablan de varios millones de personas.

Nosotros salimos la noche anterior en previsión a un caos circulatorio. El trayecto hasta llegar fue tranquilo, y justo al entrar a la zona de totalidad comenzó la más absoluta de las locuras, cada pocos kilómetros había zonas habilitadas con carpas, señales, zonas de descanso habilitadas, las gasolineras colapsadas, las tiendas de comida con colas para entrar… algo nunca visto. Al final entramos en un zona de camping donde cientos de personas comenzaban a montar telescopios y equipos para el día siguiente. Inmediatamente comenzamos a hablar con la gente de alrededor, el nerviosismo por lo que iba a ocurrir al día siguiente era palpable en el ambiente. Tras montar todo y hacer algunas fotos nocturnas nos fuimos a dormir ¡¡el día siguiente era la gran función!!

la noche anterior ya estuvimos haciendo algunas pruebas

Estábamos cansados y dormimos como troncos, pero eso no evitó que nos despertáramos muy temprano y comenzáramos a preparar todo el equipo. La zona no paraba de llenarse y conforme se acercaba el gran momento parecía que el mundo se iba a parar. La Luna hizo su aparición y empezó a tapar parcialmente el Sol. Como en AstroÁndalus nos apasiona la divulgación rápidamente comenzamos a compartir nuestro telescopio solar y decenas de personas se pasaban a conversar con nosotros y recibir nuestras explicaciones.

Visión del eclipse con nuestro telescopio antes de la totalidad

Para entonces había como una especie de calma tensa, pero hubo un momento en el que todo cambió súbitamente. De repente, la luz comenzó a apagarse y el paisaje comenzó a tomar tonos metálicos ¡la totalidad estaba cerca! Comenzamos a entrar en éxtasis, a preparar cámaras, cambiar objetivos, corriendo de un lado para otro mientras la luz se desplomaba por segundos. Cientos de personas paraban sus vehículos a los lados de la carretera mientras el mundo parecía apagarse, miraras donde miraras cientos de personas apuntaban al cielo y comenzaban a agitarse, apenas faltaba un minuto para el momento cumbre.

El minuto previo es algo inconcebible para quien no ha visto un eclipse total de Sol, la luz se desvanece de una forma espectacularmente rápida, la gente comienza a gritar, a aullar, a saltar, a correr de un lado a otro de excitación… y de repente ¡¡TOTALIDAD!!

No sé ni como describir lo que se puede ver en ese momento, comencemos por el entorno: el cielo no se oscurece como cuando anochece, sino que coge un color plateado, metálico, completamente surrealista. El horizonte en todas direcciones se torna de un color entre naranja y rosado, aparecen algunas estrellas en el cielo, también el planeta Venus… Entre tanto no para de escucharse gente gritando y silbando… expresiones de asombro en distintos idiomas, la temperatura se desploma súbitamente ¿y el Sol? Pues el Sol se ha ido, el mismo día se ha ido, en su lugar hay un anillo de plata en el cielo, rodeado de filamentos como plumas de un ala, a simple vista mirar hacia arriba era como sentirse en otra realidad, en otro planeta. Es una experiencia tan completamente distinta que no se puede describir, uno puede sentir entusiasmo, una sobredosis de adrenalina, privilegiado de haber visto eso.

El sol durante el momento de totalidad

Tras dos minutos de éxtasis, todo el proceso se repite a la inversa, el Sol comienza a aparecer justo detrás de la Luna y de repente el día regresa en apenas unos instantes. Tan solo 2 minutos después de la totalidad parecía que no había ocurrido nada, pero si que lo había hecho, la gente seguía abrazándose, saltando, viendo las fotos de sus cámaras y corriendo enloquecidas al ver el resultado. Todo el mundo que miró por nuestros telescopios se acercó a ver nuestras imágenes, a compartir su entusiasmo, a invitarnos a jugar con ellos ¡incluso a conducir una pick up inmensa! Después de haber compartido un momento así no se puede más que disfrutar de la humanidad, de la gente, de las sensaciones de todas personas que sonríen aun con la imagen del eclipse en la retina.

Y claro… llegó la vuelta la realidad, hace ya un buen rato que comencé a escribir estas palabras y apenas hemos avanzado, seguimos atascados en un atasco de tráfico monstruoso, las noticias ponen imágenes en helicóptero que dan pánico de colas de decenas y decenas de kilómetros, las entradas a las ciudades están bloqueadas, vemos gente fuera de los coches estirando las piernas, gente echando gasolina con garrafas porque hay colas de kilómetros para acceder a las gasolineras… estamos agotados, sabemos que nos quedan horas y horas atrapados en el coche, pero…. ¿Qué más da? En cierto modo esto también es parte de haber vivido uno de los acontecimientos astronómicos del siglo, y con AstroÁndalus lo hemos vivido de una forma muy especial. Después de días así es imposible no enamorarse perdidamente de la ciencia, de la astronomía.

Os dejamos mientras las estrellas comienzan a aparecer en el cielo, entre tormentas lejanas en las planicies de Wyoming y las primeras siluetas de las montañas rocosas de Colorado.

¡Buenas noches!

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¿Cómo hacer fotografías del cielo estrellado en vacaciones?

Llegan las vacaciones y si algo no puede faltar en nuestra maleta es la cámara de fotos. Tanto si estás en la playa como en una bonito pueblo de montaña, puede que la noche te sorprenda con su imponente manto de estrellas ¡que bonito recuerdo para compartir! Pero… ¿sabrías realizar una foto del cielo estrellado? Hoy en AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, te enseñamos como hacerlo.

Antes de nada necesitamos saber qué necesitamos para poder realizar una fotografía adecuada del cielo. Veamos qué equipo mínimo precisarás.

El equipo fotográfico:

Para realizar fotografías del cielo nocturno es preciso contar con una cámara de fotos de buena calidad. Para hacer fotografía nocturna te recomendamos una cámara tipo réflex digital (DSLR) con objetivos intercambiables. Este tipo de cámaras son las más adecuadas al contar normalmente con sensores de un tamaño considerable y estar equipadas con objetivos que por lo general son más luminosos que los que tienen las cámaras compactas.

Una opción fundamental que tu cámara debe tener es la posibilidad de configurar los parámetros de forma manual.

Trípode fotográfico:

La realización de fotografías del cielo nocturno requiere de altos tiempos de exposición por lo que necesitarás un trípode para que la cámara permanezca estable y quieta durante todo ese tiempo.

Disparador:

Es muy recomendable contar con un mando disparador de tal manera que podamos accionar la cámara sin tener que presionar el botón. Aunque no lo parezca, la presión que ejercemos con el dedo al pulsar el botón se transfiere al equipo en forma de vibración que produce un efecto de “trepidación” en la imagen, sobre todo si el trípode que utilizamos no es suficientemente rígido. Al utilizar mandos disparadores evitamos este problema.

Si no tienes disparador puedes utilizar el temporizador de la cámara. Cuando pulses en botón se activa el temporizador que lanzará la fotografía algunos segundos después, es más lento que el disparador, pero permite que la vibración provocada por la pulsación desaparezca.

Objetivos:

El principal obstáculo que encontraremos al tratar de fotografíar el cielo nocturno es precisamente la falta de luz. Hemos de tener en cuenta que tratar de captar objetos que ni siquiera somos capaces de presenciar a simple vista es llevar la cámara al extremo, en el sentido de que tendremos que utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para tratar de congelar cualquier mínimo resquicio de luz que de una forma u otra llegue a nuestra cámara. Sin embargo, por muchos parámetros que podamos modificar en nuestra cámara, hemos de tener claro que contar con un buen objetivo luminoso es prácticamente la mitad del trabajo. Así, para la realización de fotografías del cielo nocturno se recomiendan objetivos muy luminosos, con aperturas de f/2’8 o inferior a ser posible (cuanto menor será esta cifra más luminosos serán los objetivos).

Parámetros específicos:

Sensibilidad o ISO:

El ISO es un parámetro que nos permite modificar digitalmente la capacidad de captar luz de nuestro equipo.

Los sensores de las cámaras digitales son unos chips encargados de la captura de la imagen. Estos sensores están compuestos por una malla de miles de celdas que transforman la luz que les llega en un impulso eléctrico que la cámara convierte en un pixel, la suma de todos los pixel es la que posteriormente permite formar la imagen. Al aumentar el ISO lo que hacemos es decirle a la cámara que multiplique artificialmente la señal que el chip produce. En principio esto no debería de reportar ningún problema,  sin embargo sí que lo hay, y es que al aumentar la señal también aumentamos de forma secundaria el ruido de la misma. El ruido de una imagen es cualquier otro dato que acompaña a la señal captada y que resta calidad a la misma.

En fotografía diurna este efecto es menos notorio, sin embargo, en fotografía del cielo nocturno las imágenes suelen estar compuestas por un fondo negro salpicado de miles de puntitos blancos relativamente similares al ruido, de tal forma que la aparición de ruido en este tipo de imágenes es muy visible y es capaz de estropearla completamente. Así, recomendamos utilizar este parámetro con moderación, solo las cámaras de muy alta gama permiten utilizar sensibilidades de ISO muy elevadas. Para cámaras tipo réflex de gama baja o media no recomendamos utilizar sensibilidades por encima de 1600 o 2000 forzando muchísimo.

Apertura:

La apertura está controlada por el diafragma, y es el agujero a través del cual pasa la luz hasta alcanzar el sensor de la cámara. Evidentemente, cuanto mayor sea la apertura mayor será la cantidad de luz capaz de llegar al sensor y  más luz podremos captar en nuestra fotografía. Su uso diurno está limitado en el sentido de que cuanta mayor sea la apertura mayor es el cono de haz de rayos que se enfoca en el plano de la imagen, es decir, a mayores aperturas menor será nuestra profundidad de campo (objetos en primer plano aparecen enfocados mientras que objetos de fondo aparecen desenfocados, o viceversa). Para evitar esto lo que se hace cerrar el diafragma, se capta menos luz pero los haces que alcanzan el sensor lo hacen de forma más paralela y nuestra profundidad de campo es menor. En astronomía no tenemos para nada ese problema ya que todos los objetos de nuestra imagen están realmente lejos y no tendremos problema en utilizar aperturas máximas.

Así pues, para fotografía nocturna siempre se recomienda tirar con la mayor apertura que nuestro objetivo nos permita configurar, pues más luz captaremos en nuestra imagen. Ejmplo: f/(y el número más bajo posible).

Tiempo de exposición:

Como se ha especificado con anterioridad, el mayor problema en la fotografía del cielo nocturno es la escasa cantidad de luz que emiten los cuerpos que queremos captar fotográficamente. Mediante la configuración de nuestro equipo podemos optimizar varios parámetros para tratar de forzar a nuestra cámara a captar la poca luz que le llega, sin embargo hay otra forma de hacer esto y es aumentando el tiempo de exposición de nuestra imagen. Cuanto mayor tiempo esté captando luz nuestra imagen más luminosa será esta. Así, si realizamos una fotografía de 10 segundos del cielo nocturno, captaremos más estrellas que si hacemos una foto de 2 segundos, y así sucesivamente. La mayoría de las cámaras tienen una configuración en la que 30 segundos es el tiempo máximo de captura configurable, sin embargo existe el modo B (Bulb), en el que mediante un disparador podemos establecer el tiempo máximo que queramos (minutos o incluso horas). Sin embargo no podemos olvidar algo ¡¡el cielo nocturno se mueve!! Al igual que el Sol, las estrellas salen y se ponen, desplazándose por el firmamento a lo largo de la noche. Si ponemos nuestra cámara sobre un trípode y realizamos una toma de varios minutos las estrellas se habrán desplazado lo suficiente en ese tiempo como aparecer como líneas en lugar de cómo puntos. En general a partir de 20-30 segundos (dependiendo de la focal que estés usando) las estrellas comienzan a dejar de verse de forma puntual.

Sin embargo hay una pequeña variable en esto. Si tienes unas mínimas nociones de astronomía sabrás que todas las estrellas del cielo giran alrededor de la estrella polar, y todas completan una vuelta alrededor de esta cada 24 horas. Sin embargo, aquellas que están más próxima se desplazan a una velocidad inferior, ya que la circunferencia que han de trazar es menor, mientras que las estrellas que se encuentran lejos de la estrella Polar han de describir grandes circunferencias en torno a esta y por tanto su velocidad de desplazamiento por el cielo es mayor. Esto tendrá una gran influencia en tus fotografías, ya que cuando fotografíes una zona del cielo cercana al polo norte celeste podrás forzar un poco más el tiempo de exposición sin que las estrellas te aparezcan movidas. Por el contrario, cuando fotografíes zonas alejadas de la estrella polar como el ecuador celeste tendrás que tener esto presente y tratar de recortar un poco el tiempo de exposición que utilices. No se trata de grandes diferencias, pero sí que puedes considerar variaciones de algunos valiosos segundos.

Distancia focal / zoom:

Este es un parámetro que guarda una muy estrecha relación con lo que se ha explicado en el punto anterior. Ya sabemos que las estrellas se desplazan por el firmamento, sin embargo el movimiento aparente de las mismas varía mucho en función del zoom con el que estemos haciendo la foto: Cuanto más zoom utilicemos y menor porción del cielo recojamos en nuestra cámara más rápido aparecerán las estrellas como trazos y no como puntos. Ejemplo: Si utilizamos una focal de 15 mm con un tiempo de exposición de 15 segundos las estrellas nos aparecerán perfectamente puntuales, mientras que si usamos ese mismo tiempo de exposición pero con una focal de 70 mm las estrellas se habrán movido. En este sentido, podemos concluir que cuanto menos zoom utilicemos, mayor tiempo de exposición podemos utilizar y más luz captaremos. Para realizar fotografías con mayor aumento tendremos que recurrir a tiempos de exposición muy pequeños o a sistemas de seguimiento como los que veremos más adelante.

Enfoque:

Uno de los puntos más críticos a la hora de conseguir una buena fotografía nocturna es el enfoque, ya que la mayor parte de las veces es muy difícil hacer un enfoque correcto. A continuación te damos unas cuantas pautas para logar un enfoque adecuado:

  • Si tu cámara tiene anillo de enfoque, ponlo en modo manual y llévalo hasta la marca de infinito. En teoría esto debería ser suficiente si bien la experiencia nos dice que en muchos objetivos el punto real de enfoque al infinito está un poco antes o después de la marca. Muchos anillos tienen un “tope” que impide seguir girándolos cuando se alcanza la marca de infinito, en estos objetivos es bastante fácil de enfocar pues basta con llevarlos hasta la marca.
  • Si tu anillo no tiene tope y tampoco especifica la marca de infinito tendrás que seguir los siguientes pasos para enfocar:
    • Vuelve a poner tu cámara en modo de enfoque automático.
    • Localiza alguna luz brillante lejana (la luz de un pueblo, la propia Luna, la luz de algún coche lejano… etc.).
    • Enfoca en modo automático apuntando hacia alguno de esos puntos de luz en la distancia.
    • Cuanto tu cámara se haya enfocado, vuelve a poner el modo de enfoque manual y no lo vuelvas a tocar. En este momento se supone que tu cámara ya está enfocada hacia el infinito y las estrellas te habrán de salir perfectamente bien.

Con esto ya deberías de ser capaz de realizar fotografías del cielo nocturno espectaculares si cuentas con el equipo adecuado.

AstroAndalus cuenta con una galeria en 500px donde podrás ver algunas de nuestras mejores imágenes.

En cualquier caso esta es solo una primera aproximación, tendrás que hacer muchas pruebas y tener en cuenta otros aspectos más delicados. Pero no te preocupes, en AstroAndalus organizamos talleres de fotografía donde podrás aprender a utilizar tu equipo y realizar impresionantes fotografías nocturnas. Entra en nuestra web y reserva tu actividad astrofotográfica con nosotros.

 

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¡ 3 actividades astronómicas low cost para este verano !

¿Quieres disfrutar este verano de una actividad astronómica con todo lujo de detalles pero a buen precio? Pues estás de enhorabuena, porque AstroAndalus cuenta con un programa especial de actividades en oferta… observaciones en castillos, cursos de fotografía, alta cocina bajo la Luna en Málaga… ¡¡no te pierdas esta entrada y reserva ya!!

1. Ciclo de actividades astronómicas de Santiago-Pontones (Jaén)

En el corazón de la Sierra de Segura (Jaén) te espera un cielo impresionante y una propuesta de actividades muy completa. Talleres de fotografía nocturna, quedadas astronómicas, degustación de productos locales… etc.

La primera de ellas es el próximo 15 y 16 de julio ¡Entra en www.star-party.com y no te lo pierdas! (Inscripción + cena: 50€)

2. Sube al cielo de Málaga. Observación astronómica desde la terraza del H. Molina Lario. 

El próximo día 5 de julio te esperamos en la terraza Piscina Lounge del Hotel Molina Lario, en pleno centro de la capital malagueña, con unas vistas impresionantes al puerto y su catedral. Se trata de una velada muy especial que incluye un picoteo bajo las estrellas y una actividad que aunará astronomía y gastronomía en un lugar de lo más exclusivo.

Las plazas son limitadas y la inscripción es de 38€ (actividad + cena). Llama ya al 953-150-050 o al 952-062-002.

3. Jaén, un castillo bajo las estrellas. 

Este 2017 volvemos a repetir este programa de actividades que tendrá lugar los viernes del mes de julio en el castillo de Santa Catalina (Jaén). Por tan solo 8€ podrás disfrutar de una noche fabulosa en un ambiente de lo más especial.

Información y reservas en la Oficina de Turismo de Jaén (953 – 190-455)

¡Un verano repleto de eventos astronómicos!

Rápido, reserva ya tu actividad y disfruta del turismo de las estrellas con AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico.

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¿Cómo encontrar la estrella polar?

La estrella Polar es el más famoso de todos los astros. Al contrario de lo que mucha gente opina, no es en absoluto la estrellas más brillante ni la más bonita del cielo. De hecho es un pequeño punto de luz nada llamativo en una zona un tanto despoblada del cielo donde parece que no hay nada interesante.

Sin embargo, la estrella polar es tan famosa no por su aspecto sino porque marca la dirección norte y es la que se usaba en la antigüedad para orientarse en la noche. La usaban los marineros, los comerciantes que hacían la ruta de la seda o las caravanas en el desierto. Es además la única estrella que no se mueve a lo largo de la noche, estando siempre en la misma posición. Pero… ¿sabrías encontrarla? Hoy en el blog de AstroAndalus te enseñamos a hacerlo paso a paso.

1.Localiza la constelación de la Osa Mayor:

El primer paso es localizar la Osa Mayor, es la constelación más famosa y muy fácilmente reconocible.

Por si te queda alguna duda, ¡recuerda que también es la imagen de AstroAndalus! 🙂

2. Una vez estés viendo la Osa Mayor tienes que fijarte en las dos que quedan en el extremo del cazo (y no del mango), estas dos estrellas se llaman Merak y Dubhe. Estira tu brazo y con los dedos en forma del símbolo de la victoria, tapa las dos estrellas con dos dedos tal y como muestra la siguiente imagen.

3. Extiende la distancia que separa una estrella de la otra 5 veces en dirección hacia arriba (imagina que la Osa Mayor es un cazo con una tortilla dentro a la que quieres dar la vuelta lanzándola, pues prolonga en la dirección en la que lanzarías la tortilla).

4. ¡Ahí la tienes! Efectivamente, esa pequeña estrella es la estrella Polar. Ya sabes donde está el norte 🙂

En realidad el apuntar al Norte es solo uno de los datos que puedes obtener reconociendo la estrella Polar, también puedes conocer tu posición en la Tierra, distancia a un determinado lugar… etc.

Todas nuestras actividades comienzan con un taller de reconocimiento de estrellas y constelaciones a simple vista donde se dan muchos más detalles. Entra en www.astroandalus.com y reserva. Tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico y regalos originales.

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Turismo astronómico responsable con el medio ambiente

Son días para actuar decididamente en defensa de nuestro medio ambiente. Cuidar de nuestro entorno no es algo que debamos dejar en manos de grandes políticas de estado, sino que en nuestro día a día es obligatorio que pongamos nuestro empeño e ilusión en asumir pequeños gestos y hábitos que nos ayuden a disminuir nuestro impacto ecológico.

En AstroÁndalus somos muy conscientes de ello y actuamos en consecuencia aplicando una serie de acciones para que nuestra actividad tenga la menor huella de carbono posible ¿quieres conocer cuales son? Te las contamos a continuación:

1.Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE)

AstroAndalus es la primera empresa del sector turístico adherida al Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones  (SACE), un sello de calidad medioambiental que certifica que tomamos todas las medidas oportunas para reducir nuestro impacto. Estas medidas van desde disminuir nuestro consumo de papel, uso de electricidad… etc.

2.Compensamos nuestra huella de carbono sembrando plantas

A final de cada campaña turísticas AstroAndalus estima el número de kilómetros que hemos realizado durante el desarrollo de nuestras actividades, también las horas de luz que hemos consumido en nuestras oficinas en Jaén y Málaga. Con todo calculamos el número de plantas que harían falta para compensar nuestra huella de carbono. Con fondos propios adquirimos plantas y las sembramos en un acto público. El año pasado sembramos más de 40 árboles y arbustos en el Centro Tecnológico Andaltec, donde teníamos nuestra primera oficina.

3.Ayudamos a reducir el consumo eléctrico a Ayuntamientos

Además de turismo de las estrellas, AstroAndalus es una consultora especializada en conservación del cielo nocturno y reducción de la contaminación lumínica. Muchos Ayuntamientos y administraciones nos solicitan ayuda para identificar puntos de excesivo derroche energético, corregir luminarias y reducir el consumo de luz. Algunas de nuestras consultorías han permitido que algunos Ayuntamientos reduzcan su factura eléctrica en más de un 30% para iluminación urbana.

Con todo en AstroAndalus no nos conformamos y queremos seguir apostando por un modelo de empresa responsable y sostenible. Cargar las baterías de nuestros telescopios con placas solares, utilizar exclusivamente papel reciclado o aumentar nuestra aportación para comprar árboles son algunas de las propuestas que estamos desarrollando para este 2017.

AstroAndalus es tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, regalos originales y viajes para ver auroras boreales. Un viaje al cosmos para disfrutar del universo a la misma vez que cuidamos de nuestro planeta favorito ¡la Tierra! 🙂 ¡¡RESERVA YA!!

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3 historias que nos emocionaron durante la noche en blanco de Málaga

El pasado día 20 fue un día realmente emotivo para AstroAndalus, más de 750 personas pasaron por el Muelle Uno de Málaga durante la Noche en Blanco para conocer nuestra oferta turística de regalos originales bajo las estrellas y disfrutar observando Júpiter.

Pero entre todas las personas que nos visitaron nos gustaría contar tres historias que nos emocionaron. sobre todo la última:

¡Tengo los pelos de punta!

El Muelle Uno es un lugar frenético día a día, así que imaginad durante una Noche en Blanco. Mientras que decenas de personas hacían cola para observar, parte de las 7 personas de AstroAndalus que estábamos ese día se dedicaron a hacer fotos y videos. Buscando el encuadre adecuado nos acercamos a un bar próximo, momento en el que un camarero se acercó a donde estábamos disparando y tremendamente emocionado nos dijo “os estoy viendo y tengo los pelos de punta, llevo años queriendo mirar por un telescopio y estoy hasta emocionado”. Finalmente se pudo escapar y echar un vistazo a Júpiter ¡otro sueño cumplido! 🙂

El constructor de telescopios. 

La organización de la Noche en Blanco y el Muelle Uno dispusieron de personal de seguridad para que todo transcurriera sin ningún problema en esta noche tan especial. Ya durante el montaje un señor de seguridad se aproximó a nuestros telescopios en un Segway y comenzó a observarlos meticulosamente. Durante toda la observación no paraba de acercarse y dar vueltas por la zona. Al cabo de 5 horas cuando ya estábamos recogiendo se aproximó y nos comentó que el mismo se estaba construyendo su propio telescopio y quería adecuar un espacio en su jardín para observar el firmamento. Le estuvimos dando muchos consejos y mostrando detalles mecánicos, recomendando algunas webs y manuales… etc. Finalmente se fue encantado y con un montón de información… en cualquier lugar hay amantes de las estrellas ¿verdad?

Oiga ¿se puede observar la sonda Juno?

La mejor historia nos ocurrió con un pequeño niño de apenas 5 años. Cuando observó Júpiter por el gigantesco telescopio de 14″ preguntó ilusionado ¿se puede ver la sonda Juno? Esta sonda es una nave que orbita Júpiter desde hace unos meses, pensamos que era algo que habría escuchado en el colegio pero sus padres inmediatamente nos contaron una historia fabulosa. No, el niño no había escuchado eso en el colegio, sus padres decían que el niño pedía que le contaran cuentos sobre naves espaciales, historias sobre exploración de planetas y la conquista de la Luna. Miraba la Luna desde el balcón y no paraba de preguntar a sus padres, los cuales lo achacaban a una tremenda curiosidad innata.

Jose Manuel, el monitor que atendía en ese momento ese telescopio le respondió sorprendido “No, la sonda no se puede ver porque es muy pequeña y estamos muy lejos, pero… ¿sabes qué? Si estudias con entusiasmo puede que algún día tu mismo visites Júpiter en una nave”.

El niño se bajo del telescopio con la mirada encendida, ya no quería mirar más Júpiter, sabía que lo visitaría algún día. Y así fue como esa noche conocimos a un futuro explorador del Sistema Solar.

Fue una noche emocionante y con cientos de historias que nos es imposible describir. El turismo de las estrellas está de moda y decenas de personas se interesaron en nuestros viajes por la Axarquía o para ver auroras boreales.

Entra en www.astroandalus.com y disfruta tu viaje al cosmos. 

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