El Quijote y el número Pi

Hoy es el día internacional Pi, día 14 del mes 3, es decir, 3,14. Estas son las primeras célebres cifras de Pi, que como sabéis se extiende hasta el infinito. Así que hoy desde AstroÁndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, queremos rendir un homenaje al hecho de que la relación entre la circunferencia de un círculo y su diámetro sea un número irracional.
El concepto de infinito es tan grande que simplemente se nos escapa. Pi tiene infinitos decimales y además estos aparecen de una forma aparentemente caótica, no hay ningún patrón de repetición y tampoco tienen periodo.
El hecho de que sean infinitas cifras al azar implica que TODO está en el numero Pi, es decir, la cifra 2018 (año presente) ¿está dentro de la secuencia de decimales de Pi? Por supuestísimo, en la posición 4.068 encontramos la secuencia…5662018558… y ahí en medio tenemos el 2018 ¿y mi número del DNI? Claro que si, de hecho, puedes localizar en que posición se encuentra pinchando aquí.
El infinito es un concepto curioso que nos abruma con su tamaño, imaginad que asignamos cifras a las letras A=01, B=02, C=03, … ,Z=27. Así, la palabra HOLA, correspondería a una cifra obtenida de H: 08, O: 15, L: 12 y la A: 01, es decir: 08151201. Y efectivamente, varios millones de decimales adelante encontramos la secuencia… 8638948114081512013145519783.
En realidad podríamos hacer esto con cualquier texto, si asignamos un número a cada letra del abecedario podríamos convertir cualquier texto (esta entrada de blog, por ejemplo) en un cifra… y si… esta cifra estará dentro de la secuencia de decimales de Pi. Incluso todo el Quijote, incluyendo las notas del autor, está cifrado dentro de los decimales de Pi, de hecho Pi es tan grande que a su vez el Quijote entero está cifrado no una… ni dos… ni tres… sino infinitas veces a su vez.
Piensa en el número más grande que puedas imaginar, es muy sencillo superarlo, multiplícalo por él mismo, o elévalo a él mismo, eso ya es inimaginablemente grande… pues ese numero es igual de grande que el uno cuando lo comparas con el infinito, ese número ni siquiera araña al infinito, el infinito es… infinito
Ya se han calculado las primeras 12.100.000.000.000 cifras de Pi pero cada año se van obteniendo más y más
Y ya para rematar la anécdota ¿Sabéis quién nació un 14 de marzo? Sí, el mismísimo Albert Einstein. Además el 14 de marzo de 2018 también murió Stephen Hawking.
¡Feliz día Pi!
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El papel de la mujer en la historia de la ciencia

Es tristemente conocido el hecho de que el papel de muchas mujeres en la historia de la ciencia ha sido, demasiado a menudo, olvidado o lo que es peor aun: negado. Son pocos los casos en los que alguna mujer inventora, exploradora o descubridora ha recibido los honores de la historia por su trabajo.

Es de justicia reconocer la aportación que tantas valientes han hecho en los campos del desarrollo y la ciencia, no solo justo, sino necesario, porque hay que poner en valor estas grandes referencias del pensamiento, hay que luchar para que estas mujeres sean el espejo en que muchas personas se miren para despertar su vocación científica.

Por ello, hoy en AstroÁndalus vamos a hablarte de 5 casos.

1.- Caroline Lucretia Herschel.

Caroline fue la primera mujer que de forma oficial recibió un salario como astrónoma a sus 37 años de edad. Trabajó para su hermano, el célebre Willians Herschel, astrónomo Real de Inglaterra y descubrió hasta 8 cometas y más de 1.000 estrellas dobles. Mucha gente piensa que parte de los descubrimientos atribuidos a su hermano fueron realmente realizados por ella, si bien es Willians la persona reconocida por ello, incluso cuenta con un telescopio astronómico de 4,2 metros en las Islas Canarias con su nombre. Quizá el Willians Herschel debía llamarse el Caroline Herschel.

2.-  Valentina Tereshkova

Fue la primera mujer en volar hasta el espacio. Lo hizo el 16 de junio del año 1963 realizando hasta 48 órbitas terrestres en una misión de 3 días a bordo de la nave Vostok 6. Por inconcevible que nos parezca, lo cierto es que uno de los objetivos de la misión era determinar si las mujeres tenían la misma resistencia y capacidades para la exploración espacial que los hombres. No hace falta mencionar que los resultados son los obvios. Por suerte hoy día decenas de mujeres han volado al espacio y participan en misiones espaciales exactamente en las mismas condiciones que los hombres.

3.- Jocelyn Bell.

Esta astrónoma descubrió la primera radio señal de un pulsar, todo un hallazgo que revolucionó la astrofísica. Tal fue la importancia de este descubrimiento que mereció el Premio Nobel de física en el año 1974, el problema es que el mismo le fue otorgado a Antony Hewish, su director de tesis en el momento del descubrimiento. Las críticas han sido muy sonoras desde ese momento y van desde quienes culpan a Hewish por apropiarse de su trabajo hasta quienes acusan a la academia sueca por no concederle el premio también a ella. Jocelyn, sin embargo, se muestra humilde y asegura que su carrera profesional ha sido lo suficientemente reconocida. La humildad de Jocelyn no compensa el bochorno histórico por esta lamentable injusticia.

4.- “Señoritas contadoras de estrellas”. 

En el año 1881 el observatorio de París lideró el proyecto “Carta del cielo”, que buscaba fotografiar todas las estrellas hasta un determinado brillo. Con la participación de 21 observatorios se registraron más 22.000 placas fotográficas ¡¡esas son muchas estrellas que contar!! Para este trabajo se contrataron multitud de mujeres que realizaron el análisis de todas y cada una de ellas. Lo triste es que no se recuerda el nombre de ninguna de estas mujeres ya que todas fueron contratadas como “señoritas contadoras de estrellas” o simplemente “asistentas” en lugar de “astrónomas”. Entre los observatorios que participaron en este proyecto se incluye el Observatorio de San Fernando (Cádiz), así que también hubo algunas señoritas contadoras de estrellas aquí.

5.- Phillippa Fawcet

Se dice que un importante bastión del machismo científico fue derrumbado por esta joven de 22 años. Phillippa fue la primera mujer en ganar el prestigioso concurso Mathematical Tridos de Cambridge en el año 1980 a pesar de las burlas iniciales del resto de su clase que pensaron que haría el ridículo. Durante la entrega de los premios ni siquiera había un protocolo pensado por si ganaba una mujer, incluso había listas separadas para hombres y mujeres. Sin embargo el presentador se negó a decir los ganadores por separado e hizo hincapié en que Phillippa había sido la ganadora independientemente del género. Tras su victoria se cambiaron las reglas del concurso.

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Ni que decir tiene que esto es un minúsculo acercamiento a la aportación no reconocida de la mujer en la historia de la ciencia… en futuras ocasiones hablaremos de otros muchísimos casos. Algunos son conocidos como Hipatia de Alejandría o Marie Curie, pero otros son verdaderamente desconocidos como los de Maria Winkelmann, Maria Cunitz, Maria Mitchell, Williamina Fleming, Henrietta  Swan, Antonia Maury, Annie Jump, Vera Rubin, Charlotte Moore, Nancy Roman, Margaret Burdbige, Margaret Geller, Carolyn Jean, Catherine Cesarsky, Assumpció Catalá… y un largo, injusto, bochornoso y vergonzoso etc.

AstroÁndalus cuenta con una exposición llamada “Mentes en la sombra, el papel de la mujer en la historia de la ciencia”. Esta exposición, formada por 15 paneles, ya ha estado en numerosos pueblos y centros educativos. No es compromiso, es obligación. Y tampoco es solo justicia… es ilusión, porque no podemos imaginar un mundo en el que la mitad del ingenio, el coraje, la ambición, la destreza y el conocimiento simplemente no formen parte de la ecuación.

Hacen falta más referentes históricos como estas mujeres, espejos en los que mirarnos para inspirarnos y lanzarnos a un futuro más justo y optimista.

 

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Marcianos en Marte ¿de donde viene el mito?

La respuesta es bastante sorprendente: durante mucho tiempo no es que se sospechara, es que se daba por hecho que en Marte habitaban seres inteligentes con capacidad para construir ciudades. A pesar de que la realidad fue radicalmente distinta, como se comprobó posteriormente, en el imaginario común de la población quedó grabada la imagen de los “marcianos” habitando el planeta Marte. Hoy en nuestro blog, AstroÁndalus te habla de ello.

Corría el año 1877 cuando el astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli publicó un mapa de la superficie marciana en la que se mostraban unas lineas rectas que conectaban distintos puntos del planeta. El propio astrónomo se refirió a estas lineas como “canali” aludiendo a estructuras naturales. El problema fue que este término se tradujo al ingles como “canals”, que es una palabra que hace referencia a estructuras artificiales… y ahí se armó el lío.

Parecía evidente, dado su color rojo, que Marte era un planeta desértico así que rápidamente, algunos científicos de la época como el francés Camille Flammarion pensaron que esos canales eran en realidad construcciones que los habitantes de Marte habían construido para trasladar agua de un punto a otro. También pensaba eso el astrónomo estadounidense Percival Lowell, que fascinado por las ideas de Flammarion, dedicó parte de su vida a estudiar el planeta rojo y a publicar numerosos libros sobre el tema, uno de los más famosos: “Mars and its canals” (1906). Este libro tuvo un gran impacto en medios de comunicación y las noticias sobre Marte y los marcianos eran constantes.

Sin embargo la realidad fue muy, pero que muy distinta. Ciertamente Marte tiene algunos rasgos de su superficie que de forma muy lejana, pueden recordar a estructuras rectilíneas, pero la mejora de las lentes y los telescopios fueron demostrando la cruda realidad, pues no se trataba más que de un efecto óptico provocado por la mezcla de defectos en las lentes y mucha imaginación. Eugène Antoniadi, que trabajaba en el observatorio de Flammarion comentó: “no hay canales en absoluto, sino matices de brillo complejos resultantes de detalles irregulares, demasiado pequeños para ser accesibles a nuestros medios”.

En 1965 la sonda  Mariner 4 obtuvo la primera imagen de la superficie de Marte y mostró un mundo absolutamente inerte, de altas montañas, valles y gigantescas llanuras desérticas repletas de cráteres. Hoy día tenemos varios satélites en órbita y otros tantos rovers explorando su superficie.

No obstante, el mal equipo de Schiaparelli y el efecto óptico de Lowell que les hicieron ver los canales han llegado hasta nuestros días en forma de leyenda. Comics, películas de ciencia ficción, programas de radio como la Guerra de los Mundos… todo ello ha contribuido a que los marcianos de Marte aun estén vivos.

Uno de los guiños cinematográficos más célebres es la película Mars Attack, que evocando al pasado, presentaban un mundo invadido por marcianos que morían cuando Tom Jones cantaba… sublime ¿verdad?

Y ojo… que aun podemos encontrar marcianos en el subsuelo en forma de bacterias, futuras misiones espaciales las buscarán. Mientras tanto, si quieres viajar a Marte hazlo con AstroÁndalus del 20 de julio al 9 de agosto en su campaña “Especial Marte 2018“.

 

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ESPECIAL MARTE 2018

En verano de 2018 una gran estrella brillará en el firmamento, se tratará del planeta Marte. Y es que el 31 de julio de este año tiene lugar el mayor acercamiento entre nuestro planeta y el vecino rojo desde el año 2003, de hecho, no volverá a haber una aproximación similar hasta el año 2035, es decir, estamos ante la mejor ventana de observación de Marte en 32 años.

Mucho se hablará de Marte en este 2018 y en AstroÁndalus queremos proponerte una campaña especial para que puedas disfrutar de un acontecimiento único.

Con motivo de este acontecimiento lanzamos una campaña especial de comunicación. Durante los próximos meses y hasta julio, publicaremos información continua, entradas a nuestro blog hablando sobre Marte, su geología, exploración, historia… etc.

Pero lo mejor llegará en verano, cuando desde el día 20 de julio al 9 de agosto lancemos nuestra campaña de actividades, que incluirán observaciones diarias desde distintos puntos de Andalucía, eventos especiales… etc.

Así que ya sabes, estate atento porque en AstroÁndalus vamos a hacer todo lo posible para que no te pierdas el acercamiento de Marte de 2018.

Especial Marte 2018, del 20 de julio al 9 de agosto, solo en AstroÁndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico ¡¡un viaje al cosmos!!

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¿Cómo afecta la contaminación lumínica al medio ambiente?

Gracias al trabajo de tantas y tantas personas que han luchado por dar visibilidad a este problema, hoy día el problema de la contaminación lumínica comienza a hacerse hueco en el debate medioambiental, incluso muchas comunidades autónomas de España están legislando para regular el uso que como sociedad, hacemos de la luz.

De igual forma que a nadie se le ocurre tirar una pila a un río o dejarse el grifo abierto durante horas, aun hay cierto desconocimiento sobre las implicaciones medioambientales de usar de manera incorrecta la luz. Hoy en nuestro blog te contamos algunos de los impactos a nuestro medio ambiente.

1.- Derroche energético.

Lanzar luz hacia el firmamento no es una acción que quede sin consecuencias. Primeramente, recordar que ha habido que producir toda esa luz… como decíamos en el video “Martos, el pueblo que cuidad de sus estrellas“, contamos con centrales eléctricas, lineas de alta tensión, transformadores… en definitiva, una gigantesca infraestructura al servicio del suministro eléctrico, para finalmente lanzar parte de esa luz al cielo en el punto de uso, justo hacia donde no sirve para nada. El impacto medioambiental de este derroche energético es sencillamente descomunal, contribuye de una forma drástica a incrementar nuestra huella de carbono y acelera el cambio climático, uno de los principales problemas de conservación de nuestro medio ambiente.

2.- Efectos sobre la biodiversidad. 

Tenemos que tener en cuenta que todas las especies de flora y fauna que habitan sobre La Tierra son el resultado de millones de años de evolución adaptativa a las condiciones naturales. En este sentido, los ciclos de luz y oscuridad son determinantes para el desarrollo de las funciones vitales de la naturaleza, la vida está adaptada a condiciones de luz durante el día, y a condiciones de oscuridad durante la noche (al menos en la abrumadora mayoría de los casos). Cuando vertemos luz al cielo durante la noche alteramos este hecho y provocamos graves disfunciones en flora y fauna. Hoy día sabemos que aves migratorias se desorientan debido a las luces de las grandes ciudades; también conocemos que otros animales como los anfibios reducen su frecuencia de canto durante la noche, lo cual afecta a su éxito reproductor. De igual forma, muchos insectos están en grave peligro de extinción debido en parte a la contaminación lumínica ¿Cuanto tiempo llevas sin ver una luciérnaga? Además del uso excesivo de pesticidas, la intrusión lumínica en el medio natural ha contribuido a la merma drástica de este insecto.

3.-  Vertidos y residuos contaminantes

No hay que olvidar que las tecnologías de iluminación también han ido cambiando. Sin embargo, aun quedan muchos lugares iluminados con lámparas que utilizan materiales más peligrosos, cuya sustitución ha de hacerse con la premisa de una correcta gestión de estos materiales tan delicados para evitar problemas de contaminación.

En este artículo ni siquiera hemos entrado al problema del impacto económico negativo de una incorrecta iluminación, afecciones a la salud o, por supuesto, al deterioro de la calidad y oscuridad del cielo nocturno. No obstante, queremos recalcar con este artículo, que la contaminación lumínica ha de comenzar a gestionarse con la misma relevancia que otros tipos de contaminantes de los que ya hemos tomado conciencia. 

La contaminación lumínica es un gravísimo problema medioambiental, y está en nuestra mano exigir como sociedad que desde la administración se tomen las medidas para reducirla y evitarla en el futuro.

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Comienza nuestra gira con el Planetario AstroAndalus

Para quien no lo sepa, AstroAndalus cuenta con el mayor planetario móvil de España, una gigantesca cúpula de 10 metros de diámetro, 6 de altura y capacidad para más de 60 personas.

Un planetario portátil es una esfera inflable donde se proyectan películas sobre divulgación científica o se realizan shows simulando el cielo nocturno donde una personas da una clase sobre reconocimiento de estrellas, constelaciones… etc.

Es una herramienta de divulgación científica fabulosa, divertida, amena y que por supuesto llama la atención por su gran tamaño ¿Quieres visitarnos? Pues estás de enhorabuena, porque tras un verano repleto de actividades astronómicas con nuestros telescopios y tras un comienzo de otoño de viajes en busca de las auroras boreales, con la llegada del frío es la época de nuestro planetario. Y es que ya ha comenzado nuestra gira que nos va a llevar por más de 14 municipios, 10 de ellos dentro de un programa que será presentando en breve por Diputación Provincial de Jaén.

Ya hemos estado en Frailes (Jaén) y en la feria Tierra Adentro (Jaén), pero de aquí a final de año visitaremos muchos otros lugares. Iremos informando en nuestras redes sociales de siguientes fechas y localizaciones, atento/a, porque empezamos este próximo viernes y la semana que viene ya estaremos en otras 5 localidades.

#planetarioastroandalus ¡¡el mayor planetario móvil de España!! 

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¿Cómo identificar el planeta Venus en el cielo?

El lucero del alba hace honor durante estos días a su nombre y se muestra visible a primera hora de la mañana, justo antes de la salida del Sol. Se trata del planeta Venus y en la entrada de hoy de nuestro blog de AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, te enseñamos a identificarlo en el cielo a simple vista.

El planeta Venus puede verse tanto al anochecer como al amanecer en distintas épocas del año, motivo por el cual la denominación de Lucero del Alba es un poco injusta, pues no solo se ve al alba, sino también justo al caer la noche. En cualquier caso esa enorme estrella brillante en el cielo es de hecho nuestro planeta vecino.

Venus es la “estrella” más brillante del cielo y es inconfundible. El hecho de que se vea al amanecer o al anochecer depende de la posición de este mundo en su órbita alrededor del Sol, pero… ¿como identificarla y no confundirla con una estrella? Veamos.

1.- Lo primero que notarás es que sin lugar a dudas es algo muy, muy, muy brillante, insistimos, muy, muy, muy brillante. Esa es la primera pista que te ayudará a identificar al planeta Venus.

2.- La segunda pista es genérica a todos los planetas, es decir, no te ayudará  distinguirlo de Júpiter o Marte, pero si de otras estrellas brillantes y es que los planetas no parpadean. Si ves algo muy brillante pero que tilila, sin lugar a dudas no es Venus sino una estrella.

3.- Venus siempre está visible cerca del Sol. Si es al anochecer lo verás siguiendo a nuestro astro rey cerca del horizonte hasta ponerse. Si es al amanecer lo verás en dirección a la salida del Sol.

¿Cómo verlo ahora?

Ahora mismo es un momento ideal para localizar a Venus. Se encuentra en dirección Este, justo antes del amanecer. Aquellas personas que madruguen verán una estrella muy brillante en dirección a la luz del amanecer ¡enhorabuena! Encontraste el planeta Venus a simple vista.

A través de un telescopio Venus luce como una pequeña lunita, porque efectivamente al ser un planeta que se encuentra en una órbita interior a la nuestra muestras fases como nuestra Luna. A veces se ve como una pequeña tajada de melón y a veces redondo casi en su totalidad. Si quieres disfrutar con la visión de este planeta y otros, así como de las profundidades del cosmos, no dudes en visitar www.astroandalus.com y conocer nuestra oferta de actividades y viajes.

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¡Ohhhh, siiii! Orgasmo científico

Si, asumamos que el asunto de las ondas gravitacionales es complejo, y eso que en AstroAndalus ya te lo contamos en esta entrada del blog. De hecho, ya el mismo Albert Einstein predijo que, aunque estaba seguro de que las mismas existían, jamás tendríamos tecnología suficiente como para detectarlas… pero se equivocó. Hace apenas un año que se anunció su detección y desde entonces ya han sido varios los ensayos positivos que ratifican que somos capaces de “escuchar” el universo.

Resumiendo, y simplificando muchísimo, se puede decir que determinados fenómenos extremadamente energéticos en el universo provocan oscilaciones a modo de ondas que distorsionan el espacio de igual manera a como una piedra provoca ondas en la superficie de un lago cuando la tiramos. Esas ondas se desplazan estirando y contrayendo todo el espacio a su paso, de tal forma que, aunque no nos demos cuenta (debido a que las variaciones son ínfimas) todo nuestro entorno, nuestra casa, la mesa que tenemos delante, el espacio que hay entre tu perro y tu mismo, se contrae y se dilata, a veces estás un pelín más cerca de tu perro y a veces un pelín más lejos… algo absolutamente imperceptible. Pero por poco que sea, esto es así, y como ahora sabemos, el espacio se deforma debido a las ondas provocadas por fenómenos muy energéticos del universo, como la colisión entre agujeros negros o estrellas de neutrones.

La detección de las ondas gravitacionales se puede equiparar a la invención del telescopio, literalmente tenemos un instrumento nuevo con el cual podemos estudiar cosas nuevas, y esto abre todo un campo nuevo de la astrofísica que a saber dónde nos lleva en términos de conocimiento y tecnología en el futuro… sencillamente da vértigo.

Pero si tuviéramos que definir con algún término la sensación experimentada ayer por todas las personas que aman y sienten pasión por la ciencia con un nuevo anuncio en torno a las ondas gravitacionales, sin lugar a dudas sería “orgasmo”. Porque el pasado lunes se anunció que por primera vez se había podido observar algo que previamente se había detectado con LIGO (el consorcio que opera el instrumento que capta las ondas gravitacionales desde EEUU). Y es que por primera LIGO captó una onda gravitacional, predijo su procedencia en una galaxia a 130 millones de años luz, mandó una alerta intencional para que multitud de observatorios apuntaran sus telescopios a esa zona y… ¡¡oh si, ohhhhhh siiiiii!!! ¡¡se pudo ver TODO el proceso de colisión entre dos estrellas de neutrones desde el principio!! Durante varios días se observó ese punto y se vio como en distintas longitudes de onda, incluyendo la de radio, se recibía información de este acontecimiento tan sobrecogedor. Más de 3.500 personas participaron en algo sin precedentes que permitió obtener una información para la ciencia sobrecogedora ¡incluso se pudo calcular la constante de Hubble que mide la expansión del universo por primera vez sin ayuda de telescopios!!

Pasarán días, semanas, meses y años mientras se termina de analizar todo esto, es un golpe de suerte que ha tenido lugar años antes de lo que se pronosticaba.

El funcionamiento de LIGO es tan complejo que es lo más parecido a la simple magia, e incluso las personas que nos dedicamos a la ciencia tenemos que recurrir a algo que casi podría tener un símil en lo que se conoce como un acto de fé, y es que vivimos un momento apasionante en la historia de la ciencia en el que somos capaces de medir y registrar cosas que casi no nos creemos que seamos capaces de medir y registrar 😊

Se acaba de abrir toda una nueva rama de la ciencia que puede cambiar toda nuestra comprensión del universo e incluso nuestro desarrollo tecnológico a largo plazo… ¡¡¡¡¡ohhhhh siiiiiiii, ohhh siiiiiii!!!!!!!!

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Memorias de un viaje al ártico con AstroÁndalus

Lunes 25 de septiembre. Mientras escribo estas palabras miro por la ventana del avión y veo alejarse lentamente la costa nórdica, acabamos de hacer nuestra escala en Oslo y ya vamos de camino a Madrid. Si miro hacia atrás veo a los ocho clientes que nos han acompañado en nuestra nueva edición del Tour Los Fuegos del Cielo… dormidos, somnolientos, agotados… sonrientes. Apenas hemos dormido un puñado de horas en nuestra última noche en Tromsø, porque el ártico nos tenía deparada una última sorpresa, pero ya hablaremos de eso.

Hace una semana que pusimos pie en un paisaje de ensueño, la otoñada ártica es algo imposible de imaginar, porque si algo casa bien con los infinitos bosques de abedules de hojas amarillas es la luz del atardecer de estas latitudes. Montañas y valles cubiertos densamente de árboles y arbustos amarillos iluminados por una luz cobriza de un Sol tímido que apenas levanta del horizonte, dan como resultado un paisaje dorado que parece bañado en oro, donde montañas imponentes despuntan con sus glaciares, donde vertiginosos fiordos y acantilados se desploman con sus cataratas sobre grupitos de casas de vivos colores, que muy coquetamente plantan cara a un paisaje escaso en luz.

Esto es el ártico, y ya en la misma puerta del aeropuerto las miradas de nuestro grupo se movían inquietas entre un paisaje desbordante. Los primeros días los pasamos en Tromsø, una pequeña ciudad (por llamarla ciudad) al norte del norte, viva, con gente, con mercados callejeros, con un puerto antaño epicentro de la exploración del Polo Norte y escala de balleneros, antigua isla poblada por vikingos. Entre montañas y cordilleras visitamos lagos tan tranquilos que parecían espejos de cristal, cataratas de aguas bravas y otras muchas cosas. Y si, viendo auroras boreales, pero de nuevo… ya hablaremos de eso.

El viaje que nos lleva hasta la Laponia finlandesa es sobrecogedor, al salir de Tromsø se transita una sucesión de valles encajonados, de circos glaciares, de lagunas, de cascadas, de bosques, de pequeñas agrupaciones de casas, hasta que de repente… la misma nada. Porque si una palabra puede describir Laponia es “nada”. No es que no haya nada, es que la pura nada es todo lo que hay. Acabo de escribir la frase anterior y estas siguientes palabras han tardado cinco minutos en volver a brotar, porque no hay forma de describir ese lugar, es imposible agarrar la mente y evitar que vuele hacia allí, hacia la “nada”, hacia donde el horizonte es infinito, hacia donde se extiende la desolación más hostil y hermosa que uno pueda imaginar, hacia donde por la carretera se cruzan continuamente grupos de renos, casi sorprendidos de ver esa línea de asfalto, al fin y al cabo es casi la única presencia humana en un páramo donde solo reina el silencio, el frío y el cielo.

Nos alojamos en unas pequeñas cabañas de madera en el único y minúsculo nucleo de población de la zona y desde allí disfrutamos de lentos y apacibles paseos entre los bosques dorados, de atardeceres infinitos a la orilla de un lago, de transitar carreteras desoladas en medio de indómitos paisajes que a cada curva te sobrecogían… y si, por las noches vimos auroras boreales… pero ya hablaremos de eso…

Los dos últimos días volvimos a Tromsø y visitamos varios parajes naturales más, islas de playas blancas con montañas árticas como telón de fondo, volvimos a pasear sin un horario fijo, siquiera con un rumbo fijo, incluso disfrutamos de una agradable tarde tomando el Sol en los confines de Noruega, donde el océano ártico rompe contra la costa.

Todo este relato nos pone en contexto de un viaje que ha sido idílico, con un grupo de viaje encantador y en un lugar sencillamente especial, único en este pequeño planeta de nuestro Sistema Solar. Solo por lo narrado con anterioridad el Tour Los Fuegos del Cielo es algo para recordar, pero la noche guarda un secreto a voces en el ártico, un secreto que se desvela primero con gracia y luego con esplendor: las auroras boreales.

Se que se recurre mucho a esta frase, a este tópico, pero ciertamente es uno de esos ejemplos en los que el lector puede tener claro que una foto jamás hará justicia a las sensaciones vividas. De hecho incluso las auroras se ven más verdes en las fotos que en la realidad, ya que las cámaras saturan los colores, pero lo que no puede captar la cámara es la sensación de ver estallar el cielo, de ver cortinas rajando el cielo por segundos, las sombras de los árboles sobre un suelo que literalmente se torna verde, no, no se puede captar con una cámara el silencio de las montañas mientras los Fuegos danzan sobre ellas, el bramido del viento sobre un mar calmo que refleja un río de llamas entre las estrellas, los remolinos que se forman y se disipan siquiera antes de que puedas encuadrar la foto, los destellos morados que aparecen y desaparecen como si fueran velos de cortinas movidos por el viento, tampoco se puede captar ni explicar la sensación de sentirte privilegiado de poder disfrutar de algo que parece un espectáculo diseñado para arrebatarte el alma.

Soy José Jiménez, de AstroAndalus, es la quinta vez que vengo a la caza de Los Fuegos del Cielo, soy apasionado de la fotografía y ayer sencillamente tuve que dejar la cámara a un lado, no servía de nada pelearse con los encuadres y los parámetros ante un cielo que se empeñaba en dejarnos boquiabiertos, que se lucía engalanado de color, que ponía y quitaba remolinos y tornados verdes en el cielo tan rápido que no daba tiempo a mover el trípode, no servía de nada, la actividad era tan brutalmente alta que no servía de nada intentar captarla. Así que solté la cámara, junté a todo el grupo y nos dimos un gran abrazo mientras gritábamos y saltábamos mirando un cielo literalmente en llamas sobre nuestras cabezas. Fue una noche impresionante. Pero no fue la única, las hemos visto entre montañas, entre lagos, a la orilla del mar… los Fuegos del Cielo bailaron para nosotros 5 de 7 noches.

Y aquí estoy, la ventana del avión sigue mostrando un paisaje de verdes campos allá abajo, entre las nubes. El grupo sigue distraído, durmiendo o comiendo algo, en apenas unas horas nos habremos separado, pero solo físicamente, porque un viaje así crea algo mucho más especial que una amistad.

Siguientes viajes en www.astroandalus.com

 

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¿Se pueden ver auroras boreales desde España?

Entrado directamente al grano, hemos de decir que contra todo pronóstico la respuesta es sorprendentemente que sí, se pueden ver y de hecho se han visto en varias ocasiones a lo largo de la historia reciente. Pero… ¿son realmente altas las posibilidades? Hoy en el blog de AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en viajes científicos te lo contamos.

Recuerda que ya te contamos en una entrada anterior qué es una aurora boreal, que resumiendo son el efecto que provocan las partículas cargadas del viento solar al entrar en contacto con nuestra atmósfera. Ya que estas partículas son reconducidas por el campo magnético de La Tierra hacia las zonas polares, las auroras son fenómenos típicos de latitudes muy norteñas en el hemisferio Norte e igualmente hacia el Sur. La abrumadora mayor parte de las veces son fenómenos visibles por encima del círculo polar ártico, hablamos del norte de Noruega, Finlandia, Suecia, Canada o Groenlandia entre otros. Sin embargo, solo de forma muy eventual podemos disfrutar de este impresionante baile de luz en zonas mucho más sureñas, hasta el punto de incluso ser visibles desde nuestro país.

Para que esto suceda tenemos que estar ante una gran tormenta solar cuyos efectos, por así decirlo, “desborden” las zonas polares y se extiendan más. Aunque es un fenómenos tremendamente extraño, suceder… suceden. Tal fue el caso de una tenue aurora boreal visible en el norte de Galicia a mediados de marzo de 1989 en la que incluso algunos observadores reportaron detalles en forma de filamentos.

Un poco más reciente, en noviembre del año 2003 también se pudieron observar (e incluso fotografiar) unas tenues auroras en Gijón.

Pero sin lugar a dudas, la mayor aurora boreal visible en nuestro país que ha llegado con bastantes detalles narrativos hasta nuestros días fue la que ocurrió el 25 de enero de 1938. El hecho de tener lugar en plena guerra civil contribuyó a que mucha gente asociará este fenómeno atmosférico a una especie de señal del cielo. En muchos lugares se pensó que se trataba en un incendio en la distancia, en Madrid se pensó que los montes del Pardo ardían y multitud de ciudadanos de todo el país avisaron a los bomberos alarmados.

Pero claro… se nos escapa un detalle que explica estas confusiones. Cuando pensamos en las auroras pensamos en unas bellas luces verdes en el cielo, pero no siempre se ven así, de hecho así se ven cuando se está justo debajo de ellas, pero en realidad la parte de arriba de las mismas es de tonos rojizos. Si las auroras se ven desde muy lejos, debido a la curvatura de La Tierra tan solo vemos la parte de arriba asomar por el horizonte, en forma de unos pilares de luz rojas. Por eso en todas estas ocasiones hablamos de luces rojas cerca del horizonte, siendo comprensible que se confundieran con incendios en la distancia.

Como se puede ver, ha habido fenómenos boreales que se han podido ver desde nuestro país. Sin embargo hay que ser realista, y decir que las posibilidades son ínfimas, más aún con el aumento de la contaminación lumínica.

Así que si quieres disfrutar de este espectáculo, lo mejor es participar en alguno de nuestros viajes a Noruega, Finlandia y Suecia, el Tour Los Fuegos del Cielo de AstroAndalus te ofrece la oportunidad de disfrutar de un viaje acompañado de guías especializados que te mostrarán uno de los fenómenos más hermosos de la naturaleza. Más información y reservas en www.astroandalus.com

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