Comienza nuestra gira con el Planetario AstroAndalus

Para quien no lo sepa, AstroAndalus cuenta con el mayor planetario móvil de España, una gigantesca cúpula de 10 metros de diámetro, 6 de altura y capacidad para más de 60 personas.

Un planetario portátil es una esfera inflable donde se proyectan películas sobre divulgación científica o se realizan shows simulando el cielo nocturno donde una personas da una clase sobre reconocimiento de estrellas, constelaciones… etc.

Es una herramienta de divulgación científica fabulosa, divertida, amena y que por supuesto llama la atención por su gran tamaño ¿Quieres visitarnos? Pues estás de enhorabuena, porque tras un verano repleto de actividades astronómicas con nuestros telescopios y tras un comienzo de otoño de viajes en busca de las auroras boreales, con la llegada del frío es la época de nuestro planetario. Y es que ya ha comenzado nuestra gira que nos va a llevar por más de 14 municipios, 10 de ellos dentro de un programa que será presentando en breve por Diputación Provincial de Jaén.

Ya hemos estado en Frailes (Jaén) y en la feria Tierra Adentro (Jaén), pero de aquí a final de año visitaremos muchos otros lugares. Iremos informando en nuestras redes sociales de siguientes fechas y localizaciones, atento/a, porque empezamos este próximo viernes y la semana que viene ya estaremos en otras 5 localidades.

#planetarioastroandalus ¡¡el mayor planetario móvil de España!! 

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¿Cómo identificar el planeta Venus en el cielo?

El lucero del alba hace honor durante estos días a su nombre y se muestra visible a primera hora de la mañana, justo antes de la salida del Sol. Se trata del planeta Venus y en la entrada de hoy de nuestro blog de AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, te enseñamos a identificarlo en el cielo a simple vista.

El planeta Venus puede verse tanto al anochecer como al amanecer en distintas épocas del año, motivo por el cual la denominación de Lucero del Alba es un poco injusta, pues no solo se ve al alba, sino también justo al caer la noche. En cualquier caso esa enorme estrella brillante en el cielo es de hecho nuestro planeta vecino.

Venus es la “estrella” más brillante del cielo y es inconfundible. El hecho de que se vea al amanecer o al anochecer depende de la posición de este mundo en su órbita alrededor del Sol, pero… ¿como identificarla y no confundirla con una estrella? Veamos.

1.- Lo primero que notarás es que sin lugar a dudas es algo muy, muy, muy brillante, insistimos, muy, muy, muy brillante. Esa es la primera pista que te ayudará a identificar al planeta Venus.

2.- La segunda pista es genérica a todos los planetas, es decir, no te ayudará  distinguirlo de Júpiter o Marte, pero si de otras estrellas brillantes y es que los planetas no parpadean. Si ves algo muy brillante pero que tilila, sin lugar a dudas no es Venus sino una estrella.

3.- Venus siempre está visible cerca del Sol. Si es al anochecer lo verás siguiendo a nuestro astro rey cerca del horizonte hasta ponerse. Si es al amanecer lo verás en dirección a la salida del Sol.

¿Cómo verlo ahora?

Ahora mismo es un momento ideal para localizar a Venus. Se encuentra en dirección Este, justo antes del amanecer. Aquellas personas que madruguen verán una estrella muy brillante en dirección a la luz del amanecer ¡enhorabuena! Encontraste el planeta Venus a simple vista.

A través de un telescopio Venus luce como una pequeña lunita, porque efectivamente al ser un planeta que se encuentra en una órbita interior a la nuestra muestras fases como nuestra Luna. A veces se ve como una pequeña tajada de melón y a veces redondo casi en su totalidad. Si quieres disfrutar con la visión de este planeta y otros, así como de las profundidades del cosmos, no dudes en visitar www.astroandalus.com y conocer nuestra oferta de actividades y viajes.

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¡Ohhhh, siiii! Orgasmo científico

Si, asumamos que el asunto de las ondas gravitacionales es complejo, y eso que en AstroAndalus ya te lo contamos en esta entrada del blog. De hecho, ya el mismo Albert Einstein predijo que, aunque estaba seguro de que las mismas existían, jamás tendríamos tecnología suficiente como para detectarlas… pero se equivocó. Hace apenas un año que se anunció su detección y desde entonces ya han sido varios los ensayos positivos que ratifican que somos capaces de “escuchar” el universo.

Resumiendo, y simplificando muchísimo, se puede decir que determinados fenómenos extremadamente energéticos en el universo provocan oscilaciones a modo de ondas que distorsionan el espacio de igual manera a como una piedra provoca ondas en la superficie de un lago cuando la tiramos. Esas ondas se desplazan estirando y contrayendo todo el espacio a su paso, de tal forma que, aunque no nos demos cuenta (debido a que las variaciones son ínfimas) todo nuestro entorno, nuestra casa, la mesa que tenemos delante, el espacio que hay entre tu perro y tu mismo, se contrae y se dilata, a veces estás un pelín más cerca de tu perro y a veces un pelín más lejos… algo absolutamente imperceptible. Pero por poco que sea, esto es así, y como ahora sabemos, el espacio se deforma debido a las ondas provocadas por fenómenos muy energéticos del universo, como la colisión entre agujeros negros o estrellas de neutrones.

La detección de las ondas gravitacionales se puede equiparar a la invención del telescopio, literalmente tenemos un instrumento nuevo con el cual podemos estudiar cosas nuevas, y esto abre todo un campo nuevo de la astrofísica que a saber dónde nos lleva en términos de conocimiento y tecnología en el futuro… sencillamente da vértigo.

Pero si tuviéramos que definir con algún término la sensación experimentada ayer por todas las personas que aman y sienten pasión por la ciencia con un nuevo anuncio en torno a las ondas gravitacionales, sin lugar a dudas sería “orgasmo”. Porque el pasado lunes se anunció que por primera vez se había podido observar algo que previamente se había detectado con LIGO (el consorcio que opera el instrumento que capta las ondas gravitacionales desde EEUU). Y es que por primera LIGO captó una onda gravitacional, predijo su procedencia en una galaxia a 130 millones de años luz, mandó una alerta intencional para que multitud de observatorios apuntaran sus telescopios a esa zona y… ¡¡oh si, ohhhhhh siiiiii!!! ¡¡se pudo ver TODO el proceso de colisión entre dos estrellas de neutrones desde el principio!! Durante varios días se observó ese punto y se vio como en distintas longitudes de onda, incluyendo la de radio, se recibía información de este acontecimiento tan sobrecogedor. Más de 3.500 personas participaron en algo sin precedentes que permitió obtener una información para la ciencia sobrecogedora ¡incluso se pudo calcular la constante de Hubble que mide la expansión del universo por primera vez sin ayuda de telescopios!!

Pasarán días, semanas, meses y años mientras se termina de analizar todo esto, es un golpe de suerte que ha tenido lugar años antes de lo que se pronosticaba.

El funcionamiento de LIGO es tan complejo que es lo más parecido a la simple magia, e incluso las personas que nos dedicamos a la ciencia tenemos que recurrir a algo que casi podría tener un símil en lo que se conoce como un acto de fé, y es que vivimos un momento apasionante en la historia de la ciencia en el que somos capaces de medir y registrar cosas que casi no nos creemos que seamos capaces de medir y registrar 😊

Se acaba de abrir toda una nueva rama de la ciencia que puede cambiar toda nuestra comprensión del universo e incluso nuestro desarrollo tecnológico a largo plazo… ¡¡¡¡¡ohhhhh siiiiiiii, ohhh siiiiiii!!!!!!!!

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Cazabulos. Cap2. La foto de la luna llena y el sol.

Hoy en nuestro blog de AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico, seguimos con la saga Cazabulos, en la cual capítulo tras capítulo vamos desvelando alguno de los montajes fotográficos que se han viralizado por Internet a pesar de ser falsos.

Si en el primer capítulo os hablábamos de la falsa foto de la península ibérica de la NASA, hoy lo vamos a hacer sobre la foto de la luna llena y el Sol en la misma imagen.

¿Te suena la imagen de cabecera? Seguro que la has visto por algún lado, en ella aparece un atardecer precioso, con unos tonos cálidos anaranjados y una imponente Luna llena justo arriba, todo enmarcado entre dos árboles. Muchas veces esta imagen aparece acompañada de un texto que explica lo inusual de este fenómeno, de lo precioso e incluso de la suerte que da verlo.

Pero… algo no cuadra ¿verdad? Efectivamente ¡es imposible ver la Luna llena y el Sol a la misma vez porque la Luna llena siempre (queremos decir SIEMPRE) está en el lado opuesto del firmamento que el Sol!

Para comprender esto hay que reflexionar sobre algunas cuestiones básicas. Por ejemplo: la Luna no emite ningún tipo de luz, el hecho de que brille se debe simplemente a que refleja la luz que recibe del Sol. Esto es exactamente lo que le ocurre a todos los planetas de hecho, ni Mercurio, ni Venus, ni Marte, ni Júpiter brillan porque emitan luz, simplemente reflejan la luz que les llega del Sol y por eso los podemos ver en la distancia. Del mismo modo que un libro apoyado en la mesa de tu salón no brilla en la oscuridad y solo es visible cuando enciendes la luz y este la refleja, los planetas y lunas de nuestro Sistema Solar no brillan y solo son visibles cuando vemos la parte que está siendo iluminada por el Sol. Además ¡¡y he ahí la clave de la cuestión!! Tan solo somos capaces de ver la parte que está siendo iluminada por el Sol, no somos capaces de ver la “parte de atrás” de los objetos porque al no estar recibiendo luz no reflejan y no se ven.

Por eso, cuando tenemos una Luna creciente o menguante y vemos media luna en el cielo entendemos fácilmente que una mitad está siendo iluminada por el Sol y la otra mitad no, pero ¿qué ocurre cuando tenemos Luna nueva o llena? En fase de luna nueva nuestro satélite se encuentra muy cerca del Sol, por lo que solo vemos la “parte de atrás”, la no iluminada, por eso sencillamente… no la vemos. En el caso opuesto, cuando tenemos luna llena, la misma está detrás de la Tierra, mostrando toda su redonda cara al Sol y por eso la vemos grande y brillante, completa.

Lo que vemos en la foto es completamente imposible, pues para poder ver la Luna llena, está tiene que estar detrás de la Tierra recibiendo toda la luz del Sol de frente, y por tanto está en el extremo opuesto del firmamento, jamás justo al lado de nuestro astro rey. Viendo el siguiente esquema se entiende bastante.

Situación de Luna nueva, cuando desde la Tierra se apunta a la zona no iluminada y por tanto no es visible.

 

 

 

 

 

 

 

Situación de Luna llena, cuando desde la Tierra vemos la Luna en todo su esplendor, la zona totalmente iluminada.

 

 

 

 

 

 

 

Supuesta situación imposible mostrada en la imagen.

Curiosamente la foto que se ve a continuación si es totalmente cierta y también se ha compartido bastante, aunque con información errónea. Lo que se anuncia como la Luna Llena y el Sol es en realidad el Sol y su reflejo en un edificio de cristal.

Así pues, otro bulo cazado. Si te ha gustado dale a Me Gusta y sobre todo ¡comparte!

Recuerda que, si te gusta la divulgación y la ciencia, AstroAndalus es tu agencia de viajes especializada en actividades de observación con telescopios, regalos originales, viajes para ver auroras boreales y mucho más. Descúbrelo en www.astroandalus.com ¡un viaje al cosmos!

 

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Memorias de un viaje al ártico con AstroÁndalus

Lunes 25 de septiembre. Mientras escribo estas palabras miro por la ventana del avión y veo alejarse lentamente la costa nórdica, acabamos de hacer nuestra escala en Oslo y ya vamos de camino a Madrid. Si miro hacia atrás veo a los ocho clientes que nos han acompañado en nuestra nueva edición del Tour Los Fuegos del Cielo… dormidos, somnolientos, agotados… sonrientes. Apenas hemos dormido un puñado de horas en nuestra última noche en Tromsø, porque el ártico nos tenía deparada una última sorpresa, pero ya hablaremos de eso.

Hace una semana que pusimos pie en un paisaje de ensueño, la otoñada ártica es algo imposible de imaginar, porque si algo casa bien con los infinitos bosques de abedules de hojas amarillas es la luz del atardecer de estas latitudes. Montañas y valles cubiertos densamente de árboles y arbustos amarillos iluminados por una luz cobriza de un Sol tímido que apenas levanta del horizonte, dan como resultado un paisaje dorado que parece bañado en oro, donde montañas imponentes despuntan con sus glaciares, donde vertiginosos fiordos y acantilados se desploman con sus cataratas sobre grupitos de casas de vivos colores, que muy coquetamente plantan cara a un paisaje escaso en luz.

Esto es el ártico, y ya en la misma puerta del aeropuerto las miradas de nuestro grupo se movían inquietas entre un paisaje desbordante. Los primeros días los pasamos en Tromsø, una pequeña ciudad (por llamarla ciudad) al norte del norte, viva, con gente, con mercados callejeros, con un puerto antaño epicentro de la exploración del Polo Norte y escala de balleneros, antigua isla poblada por vikingos. Entre montañas y cordilleras visitamos lagos tan tranquilos que parecían espejos de cristal, cataratas de aguas bravas y otras muchas cosas. Y si, viendo auroras boreales, pero de nuevo… ya hablaremos de eso.

El viaje que nos lleva hasta la Laponia finlandesa es sobrecogedor, al salir de Tromsø se transita una sucesión de valles encajonados, de circos glaciares, de lagunas, de cascadas, de bosques, de pequeñas agrupaciones de casas, hasta que de repente… la misma nada. Porque si una palabra puede describir Laponia es “nada”. No es que no haya nada, es que la pura nada es todo lo que hay. Acabo de escribir la frase anterior y estas siguientes palabras han tardado cinco minutos en volver a brotar, porque no hay forma de describir ese lugar, es imposible agarrar la mente y evitar que vuele hacia allí, hacia la “nada”, hacia donde el horizonte es infinito, hacia donde se extiende la desolación más hostil y hermosa que uno pueda imaginar, hacia donde por la carretera se cruzan continuamente grupos de renos, casi sorprendidos de ver esa línea de asfalto, al fin y al cabo es casi la única presencia humana en un páramo donde solo reina el silencio, el frío y el cielo.

Nos alojamos en unas pequeñas cabañas de madera en el único y minúsculo nucleo de población de la zona y desde allí disfrutamos de lentos y apacibles paseos entre los bosques dorados, de atardeceres infinitos a la orilla de un lago, de transitar carreteras desoladas en medio de indómitos paisajes que a cada curva te sobrecogían… y si, por las noches vimos auroras boreales… pero ya hablaremos de eso…

Los dos últimos días volvimos a Tromsø y visitamos varios parajes naturales más, islas de playas blancas con montañas árticas como telón de fondo, volvimos a pasear sin un horario fijo, siquiera con un rumbo fijo, incluso disfrutamos de una agradable tarde tomando el Sol en los confines de Noruega, donde el océano ártico rompe contra la costa.

Todo este relato nos pone en contexto de un viaje que ha sido idílico, con un grupo de viaje encantador y en un lugar sencillamente especial, único en este pequeño planeta de nuestro Sistema Solar. Solo por lo narrado con anterioridad el Tour Los Fuegos del Cielo es algo para recordar, pero la noche guarda un secreto a voces en el ártico, un secreto que se desvela primero con gracia y luego con esplendor: las auroras boreales.

Se que se recurre mucho a esta frase, a este tópico, pero ciertamente es uno de esos ejemplos en los que el lector puede tener claro que una foto jamás hará justicia a las sensaciones vividas. De hecho incluso las auroras se ven más verdes en las fotos que en la realidad, ya que las cámaras saturan los colores, pero lo que no puede captar la cámara es la sensación de ver estallar el cielo, de ver cortinas rajando el cielo por segundos, las sombras de los árboles sobre un suelo que literalmente se torna verde, no, no se puede captar con una cámara el silencio de las montañas mientras los Fuegos danzan sobre ellas, el bramido del viento sobre un mar calmo que refleja un río de llamas entre las estrellas, los remolinos que se forman y se disipan siquiera antes de que puedas encuadrar la foto, los destellos morados que aparecen y desaparecen como si fueran velos de cortinas movidos por el viento, tampoco se puede captar ni explicar la sensación de sentirte privilegiado de poder disfrutar de algo que parece un espectáculo diseñado para arrebatarte el alma.

Soy José Jiménez, de AstroAndalus, es la quinta vez que vengo a la caza de Los Fuegos del Cielo, soy apasionado de la fotografía y ayer sencillamente tuve que dejar la cámara a un lado, no servía de nada pelearse con los encuadres y los parámetros ante un cielo que se empeñaba en dejarnos boquiabiertos, que se lucía engalanado de color, que ponía y quitaba remolinos y tornados verdes en el cielo tan rápido que no daba tiempo a mover el trípode, no servía de nada, la actividad era tan brutalmente alta que no servía de nada intentar captarla. Así que solté la cámara, junté a todo el grupo y nos dimos un gran abrazo mientras gritábamos y saltábamos mirando un cielo literalmente en llamas sobre nuestras cabezas. Fue una noche impresionante. Pero no fue la única, las hemos visto entre montañas, entre lagos, a la orilla del mar… los Fuegos del Cielo bailaron para nosotros 5 de 7 noches.

Y aquí estoy, la ventana del avión sigue mostrando un paisaje de verdes campos allá abajo, entre las nubes. El grupo sigue distraído, durmiendo o comiendo algo, en apenas unas horas nos habremos separado, pero solo físicamente, porque un viaje así crea algo mucho más especial que una amistad.

Siguientes viajes en www.astroandalus.com

 

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¿Se pueden ver auroras boreales desde España?

Entrado directamente al grano, hemos de decir que contra todo pronóstico la respuesta es sorprendentemente que sí, se pueden ver y de hecho se han visto en varias ocasiones a lo largo de la historia reciente. Pero… ¿son realmente altas las posibilidades? Hoy en el blog de AstroAndalus, tu agencia de viajes especializada en viajes científicos te lo contamos.

Recuerda que ya te contamos en una entrada anterior qué es una aurora boreal, que resumiendo son el efecto que provocan las partículas cargadas del viento solar al entrar en contacto con nuestra atmósfera. Ya que estas partículas son reconducidas por el campo magnético de La Tierra hacia las zonas polares, las auroras son fenómenos típicos de latitudes muy norteñas en el hemisferio Norte e igualmente hacia el Sur. La abrumadora mayor parte de las veces son fenómenos visibles por encima del círculo polar ártico, hablamos del norte de Noruega, Finlandia, Suecia, Canada o Groenlandia entre otros. Sin embargo, solo de forma muy eventual podemos disfrutar de este impresionante baile de luz en zonas mucho más sureñas, hasta el punto de incluso ser visibles desde nuestro país.

Para que esto suceda tenemos que estar ante una gran tormenta solar cuyos efectos, por así decirlo, “desborden” las zonas polares y se extiendan más. Aunque es un fenómenos tremendamente extraño, suceder… suceden. Tal fue el caso de una tenue aurora boreal visible en el norte de Galicia a mediados de marzo de 1989 en la que incluso algunos observadores reportaron detalles en forma de filamentos.

Un poco más reciente, en noviembre del año 2003 también se pudieron observar (e incluso fotografiar) unas tenues auroras en Gijón.

Pero sin lugar a dudas, la mayor aurora boreal visible en nuestro país que ha llegado con bastantes detalles narrativos hasta nuestros días fue la que ocurrió el 25 de enero de 1938. El hecho de tener lugar en plena guerra civil contribuyó a que mucha gente asociará este fenómeno atmosférico a una especie de señal del cielo. En muchos lugares se pensó que se trataba en un incendio en la distancia, en Madrid se pensó que los montes del Pardo ardían y multitud de ciudadanos de todo el país avisaron a los bomberos alarmados.

Pero claro… se nos escapa un detalle que explica estas confusiones. Cuando pensamos en las auroras pensamos en unas bellas luces verdes en el cielo, pero no siempre se ven así, de hecho así se ven cuando se está justo debajo de ellas, pero en realidad la parte de arriba de las mismas es de tonos rojizos. Si las auroras se ven desde muy lejos, debido a la curvatura de La Tierra tan solo vemos la parte de arriba asomar por el horizonte, en forma de unos pilares de luz rojas. Por eso en todas estas ocasiones hablamos de luces rojas cerca del horizonte, siendo comprensible que se confundieran con incendios en la distancia.

Como se puede ver, ha habido fenómenos boreales que se han podido ver desde nuestro país. Sin embargo hay que ser realista, y decir que las posibilidades son ínfimas, más aún con el aumento de la contaminación lumínica.

Así que si quieres disfrutar de este espectáculo, lo mejor es participar en alguno de nuestros viajes a Noruega, Finlandia y Suecia, el Tour Los Fuegos del Cielo de AstroAndalus te ofrece la oportunidad de disfrutar de un viaje acompañado de guías especializados que te mostrarán uno de los fenómenos más hermosos de la naturaleza. Más información y reservas en www.astroandalus.com

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3 accidentes geográficos impresionantes del Sistema Solar

Cuando hablamos del Sistema Solar hablamos de nuestro propio vecindario, aquel que andamos ya explorando con idas y venidas entre distintos planetas, logrando aterrizar ingenios tecnológicos en la superficie de distintos mundos que nos fascinan, que nos sorprenden y nos cautivan con sus misterios.

Llevamos años explorando el Sistema Solar y hemos descubierto en el mismo verdaderos paisajes sobrecogedores que van mucho más allá de nuestra imaginación. A continuación te compartimos tres de los accidentes geográficos más impresionantes que conocemos hasta ahora.

1.- La mayor montaña del Sistema Solar.

La mayor elevación del Sistema Solar se encuentra en el planeta rojo, Marte. Se trata del monte Olimpo y mide la friolera de 25 km de altura, esto es alrededor de tres veces la altura del monte Everest en nuestro planeta.

Se trata de un gigantesco volcán con una base de unos 600 km de diámetro, con un borde de acantilados de hasta 6 km de altura.

2.- El mayor acantilado.

Pero si queremos hablar de acantilados imponentes tenemos que viajar a Verona Rupes, una serie de cortados que se encuentran en la luna de Urano Miranda. Sin lugar a dudas es un lugar no apto para personas con vértigo, pues una mirada desde su borde nos revelaría un paisaje aterrador con un caída vertical de 10 kilómetros de altitud. Pero esto tiene truco, y es que Miranda mide apenas 472 km de diámetro, por lo que su fuerza de gravedad es muy pequeña y un salto al vacío tendría una velocidad de caída muy lenta.

3.- El mayor cráter del Sistema Solar

La mayor huella de impacto la encontramos en el planeta Mercurio, en concreto en la llamada cuenca de Caloris. Se tata de los vestigios de un cráter de ¡1.550 kilómetros de diámetro!, esto constituye un 32% de la superficie del planeta, casi 1 de cada 3 metros cuadrados de Mercurio se encuentran dentro de este cráter. El impacto fue tan grande que en el extremo opuesto del planeta se levantaron cordilleras por las ondas provocadas durante el mismo. Se estima que el cuerpo que impactó contra Mercurio medía unos 100 kilómetros, frente a los 10 km del cuerpo que acabó con los dinosaurios en La Tierra.

Esto son apenas tres pinceladas de un Sistema Solar fascinante, cañones de cientos de kilómetros, planetas con anillos, plumas volcánicas, lagos de metano, tormentas de ácido sulfúrico, océanos congelados, géiseres…

Algún día todos estos mundos serán hogares ¿Quién sabe? Mientras tanto son lejanos planetas que tan solo podemos observar en la distancia, sobre un cielo estrellado. Si quieres adentrarte en las maravillas del cosmos ya sabes que AstroAndalus es tu agencia de viajes especializada en turismo astronómico ¡un viaje al cosmos!

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Cazabulos Cap.1: La foto de la península ibérica de la NASA

Reconócelo ¡a ti también te ha llegado esta impresionante foto de la península ibérica desde el espacio que puedes ver a la derecha! Sin lugar a dudas es impresionante, qué color, qué nubes, qué montañas… ¡qué…! eh… bueno… mejor no hacer demasiada gala de nuestro orgullo patrio, ya que sentimos informar de que es una foto falsa.

Con este flagrante montaje por ordenador con el que han intentado colárnosla inauguramos una nueva serie de artículos en nuestro blog de AstroAndalus, la primera agencia de viajes especializada en turismo astronómico y actividades con telescopios: ¡Cazabulos! Vamos a por el primero.

En la cabecera de esta entrada se puede ver una foto real tomada desde la Estación Espacial Internacional y la foto falsa que tanto ha circulado por redes sociales. Vamos a identificar algunos puntos concretos que nos permiten identificar que se trata de un fotomontaje:

  • Las nubes:

En la foto podemos ver unas nubes pomposas, blancas y relucientes pero algo falla, y mucho. Es su escala. La Estación Espacial se encuentra a unos 400 km de altura mientras que las nubes se encuentran muchas veces realmente cerca de la superficie, rara vez por encima de los 10 km de altura. De hecho desde el espacio las nubes se ven tan abajo que apenas se ven como unas manchas blancas sobre nuestro planeta.

  • Las montañas:

Otra de las cosas que más cantan son las montañas. Fijaos en concreto en el Estrecho de Gibraltar, en su punto más cercano la distancia entre la Península Ibérica y Marruecos es de unos 14 km, y sin embargo muchas de las montañas parecen elevarse una distancia equivalente ¡no tenemos en España montañas de 14 km de altura! La mayor elevación de la península ibérica es el Mulhacén con unos 3,4 km de altura. La escala de las elevaciones es ridículamente exagerada.

  • Las olas:

En el agua del océano atlántico incluso se ven olas ¡¡desde el espacio!! Si esta foto fuera verdad ya podíamos estar despidiéndonos de la humanidad, pues el tsunami provocado por esas olas sería algo sin parangón. No, en serio, desde el espacio no se pueden ver las olas en una foto de este tipo.

También podíamos hablar de los colores, de la ausencia de vegetación, de la profundidad que parece tener el océano… etc. La foto mostrada en la parte izquierda es una foto real desde el espacio, nuestro planeta es lo suficientemente hermoso y sobrecogedor que no deberíamos de tener que recurrir a imágenes digitales para que todos nos maravillásemos.

Mientras que podemos organizar viajes al espacio para ver nuestro propio planeta, recuerda que en nuestra página web tienes una amplia oferta de actividades para disfrutar de la astronomía y la ciencia, viajes en pareja, auroras boreales y mucho más ¡¡Un viaje al cosmos!!

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Relato de un eclipse solar único

En el momento en que escribo estas líneas son las 21:00h de la noche en el estado de Wyoming (USA), los tres monitores que hemos venido a disfrutar del eclipse total de Sol nos encontramos ahora mismo en un descomunal atasco de tráfico, hemos tardado 4 horas en recorrer 60 kilómetros de un viaje de 430.

Pero vamos a comenzar por el principio ¿Por qué en esta zona hay un atasco de literalmente cientos de kilómetros? Se dice que el eclipse solar de esta mañana ha sido el más observado de la historia, las cifras provisionales que estamos escuchando en la radio hablan de varios millones de personas.

Nosotros salimos la noche anterior en previsión a un caos circulatorio. El trayecto hasta llegar fue tranquilo, y justo al entrar a la zona de totalidad comenzó la más absoluta de las locuras, cada pocos kilómetros había zonas habilitadas con carpas, señales, zonas de descanso habilitadas, las gasolineras colapsadas, las tiendas de comida con colas para entrar… algo nunca visto. Al final entramos en un zona de camping donde cientos de personas comenzaban a montar telescopios y equipos para el día siguiente. Inmediatamente comenzamos a hablar con la gente de alrededor, el nerviosismo por lo que iba a ocurrir al día siguiente era palpable en el ambiente. Tras montar todo y hacer algunas fotos nocturnas nos fuimos a dormir ¡¡el día siguiente era la gran función!!

la noche anterior ya estuvimos haciendo algunas pruebas

Estábamos cansados y dormimos como troncos, pero eso no evitó que nos despertáramos muy temprano y comenzáramos a preparar todo el equipo. La zona no paraba de llenarse y conforme se acercaba el gran momento parecía que el mundo se iba a parar. La Luna hizo su aparición y empezó a tapar parcialmente el Sol. Como en AstroÁndalus nos apasiona la divulgación rápidamente comenzamos a compartir nuestro telescopio solar y decenas de personas se pasaban a conversar con nosotros y recibir nuestras explicaciones.

Visión del eclipse con nuestro telescopio antes de la totalidad

Para entonces había como una especie de calma tensa, pero hubo un momento en el que todo cambió súbitamente. De repente, la luz comenzó a apagarse y el paisaje comenzó a tomar tonos metálicos ¡la totalidad estaba cerca! Comenzamos a entrar en éxtasis, a preparar cámaras, cambiar objetivos, corriendo de un lado para otro mientras la luz se desplomaba por segundos. Cientos de personas paraban sus vehículos a los lados de la carretera mientras el mundo parecía apagarse, miraras donde miraras cientos de personas apuntaban al cielo y comenzaban a agitarse, apenas faltaba un minuto para el momento cumbre.

El minuto previo es algo inconcebible para quien no ha visto un eclipse total de Sol, la luz se desvanece de una forma espectacularmente rápida, la gente comienza a gritar, a aullar, a saltar, a correr de un lado a otro de excitación… y de repente ¡¡TOTALIDAD!!

No sé ni como describir lo que se puede ver en ese momento, comencemos por el entorno: el cielo no se oscurece como cuando anochece, sino que coge un color plateado, metálico, completamente surrealista. El horizonte en todas direcciones se torna de un color entre naranja y rosado, aparecen algunas estrellas en el cielo, también el planeta Venus… Entre tanto no para de escucharse gente gritando y silbando… expresiones de asombro en distintos idiomas, la temperatura se desploma súbitamente ¿y el Sol? Pues el Sol se ha ido, el mismo día se ha ido, en su lugar hay un anillo de plata en el cielo, rodeado de filamentos como plumas de un ala, a simple vista mirar hacia arriba era como sentirse en otra realidad, en otro planeta. Es una experiencia tan completamente distinta que no se puede describir, uno puede sentir entusiasmo, una sobredosis de adrenalina, privilegiado de haber visto eso.

El sol durante el momento de totalidad

Tras dos minutos de éxtasis, todo el proceso se repite a la inversa, el Sol comienza a aparecer justo detrás de la Luna y de repente el día regresa en apenas unos instantes. Tan solo 2 minutos después de la totalidad parecía que no había ocurrido nada, pero si que lo había hecho, la gente seguía abrazándose, saltando, viendo las fotos de sus cámaras y corriendo enloquecidas al ver el resultado. Todo el mundo que miró por nuestros telescopios se acercó a ver nuestras imágenes, a compartir su entusiasmo, a invitarnos a jugar con ellos ¡incluso a conducir una pick up inmensa! Después de haber compartido un momento así no se puede más que disfrutar de la humanidad, de la gente, de las sensaciones de todas personas que sonríen aun con la imagen del eclipse en la retina.

Y claro… llegó la vuelta la realidad, hace ya un buen rato que comencé a escribir estas palabras y apenas hemos avanzado, seguimos atascados en un atasco de tráfico monstruoso, las noticias ponen imágenes en helicóptero que dan pánico de colas de decenas y decenas de kilómetros, las entradas a las ciudades están bloqueadas, vemos gente fuera de los coches estirando las piernas, gente echando gasolina con garrafas porque hay colas de kilómetros para acceder a las gasolineras… estamos agotados, sabemos que nos quedan horas y horas atrapados en el coche, pero…. ¿Qué más da? En cierto modo esto también es parte de haber vivido uno de los acontecimientos astronómicos del siglo, y con AstroÁndalus lo hemos vivido de una forma muy especial. Después de días así es imposible no enamorarse perdidamente de la ciencia, de la astronomía.

Os dejamos mientras las estrellas comienzan a aparecer en el cielo, entre tormentas lejanas en las planicies de Wyoming y las primeras siluetas de las montañas rocosas de Colorado.

¡Buenas noches!

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El gran eclipse solar ¡vívelo con AstroAndalus!

La imponente visión de la Vía Láctea sobre los montes en Andalucía, la magia de las auroras boreales en el ártico, una lluvia de estrellas… son ejemplos de algunos de los espectáculos que podemos ver en nuestro firmamento. Sin embargo hay uno especialmente sobrecogedor: un eclipse total de Sol. Son fenómenos raros y muy localizados por lo que es algo muy difícil de observar. El próximo 21 de agosto uno de ellos tendrá lugar en Estados Unidos y por supuesto AstroAndalus estará allí ¿Quieres conocer nuestra aventura y vivirla con nosotros?

3 monitores de AstroAndalus se desplazan justo en estos instantes hasta Colorado (EEUU), desde allí prepararán todo el material y logística para disfrutar de uno de los acontecimientos astronómicos del siglo. El equipaje de cualquier monitor de AstroAndalus cuando vamos a Noruega es ya de por si peculiar: cámaras, trípodes, ordenadores, sensores… pero es que el de este equipaje lo supera con creces. A todo lo anterior se suman telescopios, filtros, baterías, drones… si, se puede afirmar que hay más equipaje óptico e instrumental que ropa 🙂

Pero es que sin duda la ocasión lo merece. Según los pronósticos, se estima que será el eclipse de Sol más visto y fotografiado de la historia. Desde hace más de un año y medio no hay plazas de hotel libres en ocasiones a más de 500 km de donde el eclipse será visible ¡si, 500 km!

Durante las siguientes semanas AstroAndalus pondrá a vuestra disposición una programación especial con motivo de este eclipse total solar. Os compartiremos vídeos, fotos y si todo sale bien, tendréis las primeras fotos del eclipse apenas unos instantes después de producirse.

¡Deseadnos suerte!

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